En el marco del debate por el presupuesto 2019, la industria vitivinícola logró que los vinos espumantes quedaran definitivamente eximidos del pago de un impuesto interno de 12%, que había sido aprobado en 1999 años pero que desde 2005 venía siendo dejado sin efecto por vía de decretos anuales especiales.
Las negociaciones que derivaron en la nueva medida fueron encabezadas por el gobernador radical mendocino Guillermo Cornejo, quien logró incorporar el cambio en las negociaciones de los días previos a la media sanción del Presupuesto en la Cámara de Diputados en acuerdo con legisladores de Cambiemos y peronismo provincial, con el apoyo del jefe del bloque de senadores justicialistas Miguel Pichetto. Desde su cuenta de Twitter, el mandatario festejó: “Después de mucho tiempo hemos logrado junto a Luis Borsani incluir en el proyecto de Presupuesto, para que salga por ley, la exención a los espumantes. Ya está incorporado en los artículos 83 y 84 del despacho”.
Borsani, diputado nacional de la UCR, destacó: “Cuando llevamos 14 años exceptuando por decreto, ya se hace necesario y queda a las claras que corresponde una ley que definitivamente disponga la exención de este producto. Es un viejo anhelo que impulsan las provincias vitivinícolas, desde Jujuy a Chubut, lo que es muy importante para nuestras economías regionales”.
También los diputados peronistas mendocinos Omar Félix y Rubén Miranda destacaron el avance: “Con el trabajo conjunto que desarrollamos entre las dos cámaras, dimos un paso fundamental al incluir en el proyecto de ley de Presupuesto la exención del impuesto a los espumantes”. En ese sentido, consideraron que la aprobación del proyecto “le da seguridad jurídica y estabilidad al sector, ya que ahora esta exención es definitiva y no necesitará de la firma de un decreto cada año”.
Pichetto, Félix y Miranda también anunciaron otro beneficio para la industria vitivinícola: que las empresas puedan pagar las retenciones a las exportaciones en un plazo de hasta 90 días “y no de contado como deben hacerlo hasta la fecha”.
La resolución que hoy festeja la industria vitivinícola cancela los efectos de la Ley 25.239 de Reforma Tributaria sancionada en 1999, que modificó el artículo 1º de la ley 24.674 de impuestos internos e incorporó a los espumantes y otros productos al listado de bienes afectados por dicho gravamen. Desde 2005, durante la presidencia de Néstor Kirchner, las bodegas vienen logrando la eximición de este pago a cambio de un plan de inversiones de diez años igual al 125% del monto que deberían haber pago denominado “Programa de Expansión del Sector Vitivinícola”.
Según afirma un estudio de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), durante la década de vigencia del programa “las empresas de vinos espumantes, al quedar exceptuadas del impuesto, pudieron invertir 1.724 millones de pesos y no solo cumplieron sino que superaron el acuerdo, ya que el monto de las inversiones alcanzó un 150% del gravamen en el período 2005/2015”.
Durante esos diez años el sector creció notablemente, pasando de 61 establecimientos a 167, con una producción que fue de 22 a 49 millones de litros, pero a partir de la asunción del gobierno de Cambiemos se multiplicaron los problemas de competitividad del sector, atenazado entre una fuerte suba de costos y un gran retroceso del consumo en el mercado interno, por lo que la producción retrocedió a 42 millones de litros en 2017, año que cerró con 133 establecimientos.
Hervé Birnie-Scott, director de Bodegas, Viñedos y Enología de Chandon Argentina, festejó la medida como “una decisión muy acertada” y sostuvo que el impuesto interno “nunca tuvo mucho sentido” ya que “el espumante es un vino que, para ser elaborado, requiere de una gran estructura y de mucha mano de obra”. Luego detalló que pese a ser un producto con altísimo valor agregado, llega a la venta al público con una gama de precios muy accesibles, por lo que “es un error pensar que esta bebida es un producto de lujo o que está únicamente reservada para una clase privilegiada”. “Hoy el consumo de espumantes está muy desestacionalizado. De hecho, es cada vez más común verlos en un asado entre amigos, por mencionar un ejemplo”, concluyó.