En el marco de una causa en la que se investigan presuntos subsidios irregulares a empresas de transporte público de colectivos y trenes, el juez Claudio Bonadio procesó en dos expedientes a Cristina Kirchner con prisión preventiva. Este procesamiento del magistrado se suma al que ya le realizó por supuesto cohecho en la compra de gas licuado, el Memorandum con Irán y por supuestas coimas en la obra pública.
Según Bonadio, existió una asociación ilícita encabezada por la senadora nacional, en la que la secundaron el ex ministro de Planificación Julio De Vido y los ex secretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi. Todos ellos fueron procesados con prisión preventiva y ya están detenidos por varios expedientes.
En cuanto a la referente de Unidad Ciudadana, el juez se remitió a un pedido de desafuero hecho anteriormente para proceder a su detención.
Bonadio procesó a Cristina por la presunta compra de gas licuado
Por otro lado, el procesamiento también involucra a empresarios, que confesaron en el contexto de la causa de los «cuadernos» haber pagado coimas por los subsidios a los trenes a los ex secretarios de Transporte. Entre los ejecutivos que declararon se encuentran Aldo Roggio, Gabriel Romero, Sergio Taselli y Claudio Cirigliano, quienes tenían a su cargo otras líneas de ferrocarriles urbanos.
Tanto a la ex mandataria, como a los ex funcionarios, se les fijó un embargo de $800 millones. A los empresarios de ferrocarriles se los embargó por $300 millones. El empresario Roberto Urquía, socio de Romero en la explotación de ferrocarriles de pasajeros en Córdoba, recibió una falta de mérito. Además fueron procesados los directivos de las líneas de colectivos urbanos implicados en la maniobra investigada.