La diputada de Cambiemos Aída Ayala, a quien la Justicia investiga en una causa de lavado de dinero en su provincia, Chaco, y un fiscal federal pidió el desafuero, podría conservar su banca ya que el oficialismo posee intenciones de salvarla. El antecedente de lo sucedido con Julio De Vido, expulsado de la Cámara baja tras el reclamo del juez Claudio Bonadio, parece no pesar en el macrismo.
Los desafueros requieren dos terceras partes de los votos del recinto, un número que el partido gobernante puede evitar sólo con sentar a 85 de sus 108 diputados. Por el momento, la legisladora se presentó a la Justicia para brindar declaración indagatoria y comentó ante los medios de prensa: «Todos me conocen, saben que soy una servidora pública, los únicos bienes que yo tengo son la honestidad y mi familia. La verdad siempre va a triunfar».
“Soy inocente y tengo la sensación personal que es una maniobra política donde se valen de la inocencia de la Justicia. Yo lo único que pido a la Justicia es que lea, que vea cada una de las pruebas que estoy aportando. Y con la misma celeridad que ordenaron mi detención, que lean las pruebas”, pidió.
“Yo viví de mi sueldo y vivo de mi sueldo”, aseguró Ayala y recalcó: “No tengo plata afuera del país. Que investiguen antes de meterme presa. No tengo un peso en el exterior. Ni siquiera tuve tiempo de pensar en mi futuro, ver en qué invertía. Yo vivo de mi sueldo. Tengo una casa, un auto. La gente sabe cómo vivo, dónde me visto. Alquilo circunstancialmente un departamento en Buenos Aires”.
El pedido de desafuero de la chaqueña ingresó a la Comisión de Asuntos Constitucionales y será tratado el próximo 2 de mayo. El hombre de Cambiemos Pablo Tonelli, presidente de la comisión, expresó que se evaluará la solicitud: «No hemos determinado de manera fehaciente si hay similitudes en cuanto a la procedencia del planteo. Recordemos que la Constitución establece que la Cámara debe resolver luego de analizar el mérito del fallo. Es decir que, más allá de que el juez lo pida, nosotros tenemos que analizar que ese pedido sea serio, sea contundente y esté respaldado en las pruebas correspondientes».