El sobreseimiento de los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia en la causa que investiga el posible encubrimiento al atentado de la AMIA, una acción que fue promovida por el ministro de Justicia, Germán Garavano, desató la furia de la diputada Elisa Carrió, que comenzó a realizar movimientos para atacar al miembro del Gabinete.
En principio, la líder de la Coalición Cívica intenta que la Unión Cívica Radical respalde la tarea de Mario Cimadevilla, titular de la UFI AMIA, cuyos abogados solicitaron 8 años de prisión para Mullen y Barbaccia, acción que fue desestimada por el letrado José Console en nombre de la Unidad AMIA.
También, la legisladora les indicó a los diputados de la UCR que pretende que Cimadevilla circule por distintos despachos del Congreso y resista el ninguneo que sufre por parte del hombre que conduce la cartera judicial. Sobre este tema, la semana pasada su partido emitió un duro comunicado señalando que no se puede avalar el “amiguismo, nepotismo y encubrimiento judicial” en la investigación del atentado a la mutual judía.
Para la CC, resultó sorpresiva la decisión estatal de no continuar avanzando contra Mullen y Barbaccia a pesar de las “numerosas pruebas que los implicaban en casi todas las acusaciones” y esto se agrava en el marco de “los numerosos rumores acerca de los vínculos de amistad entre los ex fiscales y los integrantes del ministerio de Garavano”.
El texto establece: “Ni Elisa Carrió ni la CC ARI están dispuestos a manipular una acusación en una causa judicial y por ninguna razón avalan los condicionamientos y presiones que han recibido los letrados designados como representantes de la querella del Estado en la causa por encubrimiento del atentado de la AMIA”. Además, el espacio de la diputada le exige a Garavano “explicaciones sobre su intempestiva decisión”.