Tres acciones concretas, todas en un mismo día, volvieron a poner a Elisa “Lilita” Carrió en el centro de la escena. Otra vez volvió a ser el freno del Gobierno ante el advenimiento de una serie de cuestiones, que el sector más duro del PRO pedía avanzar si o si, que podrían haber terminado por echarle nafta, no leña, al fuego.
El orden es mejor explicarlo desde el último hasta el primero. Ante la noticia de que el presidente Mauricio Macri iba a sacar por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) la reforma que no logró pasar en Diputado, por todo el contexto que la rodeó además, Lilita necesitó solamente un tuit. Allí sostuvo que era un error por tratarse de una medida inconstitucional. “Nosotros sabemos jugar en las grandes ligas. Por ahí hay veces que no tenemos peso para sentarnos en esas mesas, pero lo hacemos igual y marcamos nuestra postura”, graficó uno de los principales integrantes de la CC-ARI.
El DNU, que se encuentra ya redactado, firmado y listo para su publicación de ser necesario, despertó varias dudas en varios lugares del Gobierno por su posible legalidad o no. Hay dos bibliotecas. Una la que lo avala, otra que no. Sin embargo, Lilita cuando protestó lo hizo en parte por considerar que al estar convocada las extraordinarias en el Congreso, no se podía aplicar dicha medida. Pero, por otro lado, por las implicancias políticas del DNU. “Era una locura avanzar con eso porque se podía complicar aún más la situación. Menos mal que Lilita levantó la voz”, afirmó una calificada fuente parlamentaria.
En los bloques de la oposición, salvo en la Izquierda y en el kirchnerismo, se compartió el mismo análisis; una muestra de fuerza de esa magnitud del Gobierno podría tener un desenlace aún peor.
Antes de eso, durante la sesión en Diputados, fue la quien pidió no avanzar más y levantar la sesión. Los números estaban, en principio, para comenzar con el debate y así intentar lograr algún voto de último momento. De los que dieron quórum, había cuatro que ya habían adelantado que se abstendrían: se trata del bloque que comanda el ex embajador argentino en los Estados Unidos Martín Lousteu.
La presión durante la sesión hizo que en Cambiemos comenzarán a estar dos posturas marcadas. La primera de ella la que decía de que había que avanzar con el proceso debido a que se constituyó el quórum ya que los votos aseguraban que estaban. Otros pedían estirar la cuestión hasta la semana pasada debido a que la derrota política podía ser mayor. Finalmente Lilita, rápida de reflejos tomó la posta y levantó la sesión.
Luego, intentó marcarle la cancha a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, por el operativo policial que se llevó adelante. Aunque no tuvo mucha resonancia dentro del Gobierno. El propio Macri, en privado, terminó por reconocer que Lilita fue quien sumó más porotos para Cambiemos ayer.