Por primera vez desde que se instaló en todos los medios el caso de Santiago Maldonado, el joven artesano de 28 años del que hace más de un mes que no se tienen noticias de su paradero, el presidente Mauricio Macri sintió que se adelantó a los hechos, que estaba tranquilo de cómo serían los sucesos durante está semana.
Es que en la Casa Rosada desde mediados de la semana pasada comenzaron con las deliberaciones sobre cuándo y cómo le presentarían al juez federal de Esquel, Guido Otranto, las declaraciones que les tomó personal del ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich, a los nueve efectivos de la Gendarmería Nacional que más involucrados estuvieron en el desalojo de la ruta 40.
Lo que preocupó y preocupa aún al Gobierno no es el impacto judicial que tendrán esas declaraciones una vez que se conozcan, sino el mediático. «No hay mucho que aporten a la causa, porque son declaraciones de efectivos que participaron de un procedimiento en el que sostienen que no hubo ningún episodio fuera de lugar. El tema es que muchos no recuerdan a quienes reprimieron» precisó una calificada fuente del ministerio de Seguridad.
Es que los gendarmes, según se desprenden de sus declaraciones, admiten que por lo que fue el operativo en sí, y por el enfrentamiento que hubo con los miembros de la comunidad Lu Pof, remarcan el uso de balas de goma y de encontronazos. Sin embargo cuando a cada uno de los nueve efectivos que estuvieron cerca del Río Chubut les preguntaron si recuerdan haber visto a Maldonado, la respuesta fue siempre negativa.
Ahora esos nueve efectivos tendrán que presentarse ante el juez Otranto para declarar. El magistrado sabe que, salvo algún imponderable, las declaraciones no tendrán casi diferencias con las que realizaron los funcionarios de Seguridad. «La apuesta está en el rastrillaje, ahí se va a resolver la cuestión», precisó una fuente con acceso al expediente.
Mientras tanto en la Casa Rosada remarcan y repiten que el cotejo de ADN que se realizó con los rastros encontrados en las camionetas de la Gendamería dieron todos negativos. Un dato no menor, en el expediente no figura que se hayan lavado como si denunciaron desde la oposición y la familia. Pero esa noticia también era conocida por el círculo íntimo de Macri. Es que las pruebas del cotejo nunca se barajó que pudieran arrojar un resultado positivo, ya que su objetivo era que los familiares brindaran muestras de ADN, para poder hacer cotejos en futuras pericias, y ropa de Maldonado.