Cuando Wado de Pedro, ministro del Interior, se encargó de disparar munición gruesa contra Alberto Fernández, por no haber recibido una invitación a una reunión entre organismos de derechos humanos y Lula da Silva, La Cámpora en su versión porteña trató de que el bloque del FdT en la Legislatura sufra cambios de peso. Precisamente en su cúpula.
Tal como pudo saber IP, el espacio que se referencia en Cristina Kichner trató de que Claudio Ferreño, actual titular del bloque e íntimo amigo del jefe de Estado (es más, ocupa su rol gracias a una decisión del Presidente), de un paso al costado por dos motivos básicos: uno, gracias a su perfil «demasiado moderado», que lo lleva a dialogar con el larretismo más de lo deseado. Para el camporismo, la oposición al jefe de Gobierno debe ser total y tendrá que incrementarse con el correr de los meses con las elecciones a jefe de Gobierno de fondo.
Por otro, tras las elecciones legislativas, la fuerza de 19 miembros en Perú 160 quedó con mayoría de integrantes de La Cámpora y afines, ante lo cual varios miembros motorizaron una reunión para expresar que la correlación de fuerzas se debía reflejar en la conducción del bloque. En este aspecto, como añaden fuentes parlamentarias, no hubo un acuerdo total ya que algunos legisladores que se definen como kirchneristas vieron en algunos miembros «una desesperación total» por tomar el mando. En este aspecto, se señala a Javier Andrade, camporista, quién a fin de año cumple dos mandatos y por el momento su futuro es incertidumbre pura.
Mientras los cruces se incrementaban, los llamados en los altos mandos, con Fernández y Cristina Kirchner de protagonistas, también pero en otra dirección: «Había que cuidar la unidad a toda costa y dejarse de joder con una interna sin sentido», definió un dirigente porteño de la alianza, quien le indicó a este medio que la titular del Senado, enterada de la movida, desactivó cualquier chance que tenga que ver que una modificación en la presidencia del bloque que ostenta Ferreño.
Alberto Fernández estuvo en la misma sintonía: de ningún modo permitió cambios y hasta llegó a señalar que si se iba Ferreño de la titularidad de la fuerza, de Pedro debería salir eyectado del gabinete. Pero la marcha atrás del camporismo por decisión de CFK dejó en estado nulo cualquier tipo de especulación.
Actualmente, prima la sintonía en la coalición a la espera de una hoja de ruta en la Ciudad que permita definir candidaturas (que ya cuenta con algunos anotados), aunque eso se verá a lo largo del tiempo, tras las definiciones de los principales accionistas de la alianza opositora a nivel porteño.