El ministro de Salud porteño está lanzado como uno de los precandidatos a Jefe de Gobierno. El apoyo de Rodríguez Larreta, diferencias con el gobierno de Macri y sus posturas ante los piquetes.
Fernán Quirós «llegó» a la política desde la gestión en el Hospital Italiano, tradicionalmente vinculado a la familia Macri. Pero fue su tarea en medio de la pandemia por el Covid la que lo colocó en el centro de la escena, con un perfil moderado y comprensivo, alejado de los títulos estridentes y haciendo equilibrio cuando la política metió su lógica en los meses de restricciones, permisos, clases virtuales y disputas por el origen y efectividad de las vacunas.
Ahora su nombre está instalado en un listado que compone con el ministro de Gobierno porteño Jorge Macri; con el senador nacional Martín Lousteau; con el legislador Emmanuel Ferrario y con la ministra de Educación de CABA Soledad Acuña.
Duras críticas contra Quirós por falta de aires acondicionados en hospitales
En esa línea hay otros nombres como los de María Eugenia Vidal, a quien Patricia Bullrich la quiere como su candidata porteña. La exgobernadora no se pronunció al respecto e insiste, con timidez politica, en ser candidata a presidenta. En esa línea se enfrentaría con la propia Bullrich y hasta con su mentor Horacio.
No es el tema de Quirós claramente, que bastante ya tiene con poder hacerse lugar entre al menos los rivales internos antes descriptos, a los que le podría agregar en el amplio espectro de Juntos por el Cambio, la candidatura a Jefe de Gobierno del legislador Roberto García Moritán que, de la mano de Ricardo López Murphy, aspira también a ese cargo.
Como parte de declaraciones efectuados para acompañar el proceso de instalación, Quirós muestra el apoyo «categórico» de Horacio Rodríguez Larreta, se anima a cuestionar la política de planes sociales de la gestión nacional de Mauricio Macri y hasta dijo que en lugar de reprimir los piquetes, iría por el lado de desarmar las organizaciones que los arman y poner el eje en las problemáticas que sufren.

“Puedo ofrecerles a los porteños un diferencial y un agregado de valor sobre lo que ellos ya conocen. Dada la situación emocional por la que estamos pasando, las dificultades económicas, políticas, sociales y personales de mucha gente, me pareció que era el momento de ofrecerles mi servicio público desde ese lugar”, dijo Quirós.
Sobre el paso de Macri por la Casa Rosada, el ministro afirmó que “evidentemente ese gobierno nos dejó el aprendizaje de que el camino no es seguir sosteniendo de la misma manera y en eso tenemos que trabajar”.
Los piquetes, tema de carácter nacional pero presentados como problemática porteña, Quirós planteó que “cuando hay 70.000 personas con una significativa cantidad de mujeres y niños, no se puede una intervención con violencia directa. Hay que desarmar la situación que lleva a ese lugar, que es terminar con la ‘organización del piquete’”.
“Sin el acompañamiento de una masa crítica de la sociedad, no es posible transformar la Argentina. Se necesitan de 10 a 20 años para transformar el país”, analizó Quirós. Una definición de carácter estructural, que no siempre va de la mano de las urgencias políticas.