Con los triunfos del interior de PBA, La Cámpora y el massismo ya preparan el armado territorial

Mientras se perfilan dos semanas a plena campaña electoral para el balotaje nacional, en la provincia de Buenos Aires ya se acomodan las fichas tras las elecciones distritales. El excelente resultado obtenido por el oficialismo provocó triunfos en sectores clave del interior donde no se lo esperaba. A partir de ahora, Azul, Olavarría, Bolívar, Roque Pérez y Tapalqué forman parte del nuevo entramado de UxP, con La Plata y Bahía Blanca como satélites.

Para la elección general, el peronismo puntualizó en los lugares más próximos a su voto que le pudieran dar la remontada, tras una mala primaria. Por ello, a nivel país miró al norte y en la provincia al Conurbano, del noroeste hacia el sur. Sin embargo, el resultado fue mucho mejor de lo que se esperaba a nivel provincial. Con la polarización entre Milei y Massa, y una decepcionante performance de Bullrich tanto en campaña, debate y entrevistas, el tridente arrastró a sus candidatos provinciales y municipales, con un saldo sorprendente para el oficialismo. La doble oposición de JxC con La Libertad Avanza emparejaron las ofertas electorales y el peronismo sacó la cabeza y ganó en el sprint final en distritos que no se esperaba.

Con esta panorama, en la séptima sección el peronismo ya delinea el trazo grueso y comienza a dar sus primeros pasos para articular acciones y construir poder territorial. Tras dar el batacazo en Olavarría y Azul, los dos principales ciudades de la región por su caudal electoral y sostener la conducción en Tapalqué, aportará tres distritos que gestionará Unión por la Patria sobre los ocho que tiene la sección. Otros dos, Bolívar y Roque Pérez, estarán en manos del Frente Renovador, mientras que aún se espera la definición en 25 de Mayo, aunque se especula con que se confirme la victoria del PRO tras el recuento definitivo.

En este marco, el intendente Gustavo Cocconi de Tapalqué, quien reeligió por segunda vez, recibió a los triunfales Maximiliano Wesner (Olavarría) y Nelson Sombra (Azul), quienes llegará a la gestión en reemplazo de jefes comunales de Juntos por el Cambio. «El municipio de Tapalqué es un faro y su gestión es un claro ejemplo para nosotros a la hora de pensar la manera de trabajar, siempre junto a los vecinos y las vecinas», destacó Maximiliano Wesner tras la reunión.

Asimismo, recibieron con gran aceptación la noticia de la victoria Julio Alak en La Plata, hombre de máxima confianza del gobernador, quien se quedó con la capital provincial, un distrito clave para el dispositivo oficialista. Al mismo tiempo, también miraron con buenos ojos el triunfo de UxP en Bahía Blanca, municipio estratégico en el sur provincial, de la mano de Federico Susbielles, quien conducirá los destinos de uno de los distritos más populosos del interior de PBA.

De esta manera, el peronismo ya rearma un nuevo poder territorial en el interior de la provincia de cara a la próxima gestión, con la mirada puesta en la definición de la segunda vuelta electoral del 19 de noviembre.

Nuevo gabinete, el rol de La Cámpora y la mano del massismo: Cómo queda el mapa político de Kicillof en PBA

Mientras tanto, tras su cómoda reelección, el gobernador sigue enfocado en la campaña presidencial de Sergio Massa, aunque ya planea su próxima gestión, con cambios en el gabinete, nuevos intendentes y mayoría en la Legislatura.

A la par que se intensifica la campaña de cara al balotaje, Axel Kicillof ya avisó que hará una reestructuración de su gabinete. En primer lugar, se tratará la eliminación de la Jefatura, tras la renuncia de Martín Insaurralde. Con ello vendrá, afirman desde el entorno del gobernador, una reconfiguración del esquema de gobierno.

En este sentido, habrá renovación en los puestos ejecutivos, y un reacomodamiento general tanto de La Cámpora como del massismo si finalmente el candidato de Unión por la Patria se impone en la segunda vuelta. «Vamos a reorganizar el Gobierno, pero hay muchas cosas más que impactan en cómo reorganizarlo, que depende también de lo que pase a nivel nacional», anticipó Kicillof.

Con estas múltiples miradas, mientras La Cámpora se prepara para asumir en dos distritos claves como Hurlingham y Lanús y renueva su mandato en Quilmes, el gobernador se enfoca en la situación nacional que determinará por completo los lugares que obtendrá cada sector y los nombres propios.

Se especula con que un triunfo de Massa apalanque a ciertos funcionarios de la provincia y se propicie un reacomodamiento generalizado. Aunque Massa cuenta con tropa propia, el saldo se contará al final del partido y el tigrense repartirá las cartas.

Un panorama absolutamente opuesto podrá aparecer si finalmente quien vence en la segunda vuelta es Javier Milei. Con el libertario en la Casa Rosada, el gobernador se convertiría en el líder de la retaguardia del peronismo, con el massismo y La Cámpora detrás de él en todos los armados distritales.

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