La Casa Rosada se metió en el conflicto de La Rioja y salió en defensa del gobernador peronista Ricardo Quintela, al tiempo que acusó de «irresponsable» a la intendenta radical de la capital provincial, Inés Brizuela y Doria.
El cruce entre la intendenta y el gobernador inició días atrás, luego de que un grupo de manifestantes intentara tomar la intendencia en medio de una protesta de empleados municipales y Brizuela acusará a Quintela de no propiciarle seguridad y dinero para los sueldos.
Pero este miércoles el encargado de expresar el respaldo a Quintela fue el secretario de Interior, José Lepere, el segundo de Wado de Pedro. Hasta ahora el gobierno nacional no había hecho comentarios sobre el conflicto, mientras que Brizuela había conseguido respaldos nacionales como el de Mauricio Macri.
Con los compañeros y compañeras municipales, firmes luchando por sus derechos. pic.twitter.com/5VIZH3QluG
— Inés Brizuela y Doria (@ines_byd) November 10, 2021
«Mientras el gobernador Quintela anunciaba que se radicará en la provincia una fábrica de camiones, generando más de 200 puestos de trabajo, la intendenta de La Rioja ingresó por decreto a más de 2000 personas a planta permanente en una clara medida electoralista», cuestionó Lepere.
El funcionario del Ministerio del Interior consideró la medida «un acto irresponsable y desesperado a poco de las elecciones» y remarcó que al no contar con los recursos para pagar los sueldos Brizuela «provoca una seria crisis financiera municipal». «La verdadera violencia institucional es jugar y especular con la necesidad y el trabajo de la gente», completó Lepere.
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EL CONFLICTO
Luego del intento de toma de la municipalidad riojana, la jefa comunal utilizó su cuenta de Twitter para reflejar la problemática que atraviesa: «Un grupo de inadaptados intenta tomar por la fuerza el palacio municipal, violentando a nuestras mujeres del cuerpo de seguridad. Anoche pedí custodia policial del edificio y parque automotor, sin respuesta a la fecha».
En la misma línea, denunció la asistencia en seguridad: «Solo tres efectivos policiales, sin instrucciones de restablecer el orden. Es claramente insuficiente para evitar esta innecesaria violencia. Estamos resistiendo con personal civil de nuestro cuerpo de seguridad. ¿Cuál es la idea señor gobernador?».
También, sostuvo que no piensa tolerar «aprietes ni violencia, menos que usen a nuestros trabajadores para fines inconfesables. Vinimos a romper el sistema de precarización y apriete. Vinimos para asegurar la libertad de nuestra gente».
Anteriormente al problema con los manifestantes, el conflicto entre la administración Brizuela y Quintela se originó cuando la dirigente de la UCR designó a más de mil empleados en planta permanente del municipio, sin los fondos necesarios para afrontar remuneraciones. Desde el entorno del mandatario señalan que la decisión de la alcaldesa «corrió por su cuenta» y que ahora pretende que desde la gobernación paguen salarios, algo que «no corresponde».
Señor Presidente @alferdez , señor Ministro @wadodecorrido , las fuerzas de seguridad provinciales de @QuintelaRicardo nos han dejado desamparados ante hechos graves de violencia.
En este momento intentan tomar por la fuerza el palacio municipal. pic.twitter.com/y43bsNn31I— Inés Brizuela y Doria (@ines_byd) November 2, 2021
Además, cuestionan a Brizuela por no acordar con la provincia la solvencia económica para soportar los haberes de esas designaciones y recategorizaciones. «La gobernación cumple con la ley de coparticipación pero en este caso particular existe una jugada electoral, se busca nacionalizar el conflicto», añadieron.
Por otro lado, la versión de la jefa de municipio es la opuesta. En distintas entrevistas indicó que su gestión sufre «asfixia financiera» por parte de Quintela, quien desde su análisis «no cumple con la mala ley de coparticipación que tenemos y eso ha generado una situación insostenible».
Precisó que «ni siquiera mandan los fondos correspondientes para el pago de personal. Nosotros reconocemos a trabajadores precarizados que vienen de la gestión de él, cuando fue intendente durante doce años». «Empleados que tienen 17 años de antigüedad, totalmente en negro. A esto le sumamos que sufrimos violencia política permanente en nuestro municipio, sobre mí persona», denunció Inés Brizuela y Doria.