En el acto político de la Exposición Rural, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, criticó el rol «especulador del Estado» y dijo que «hasta tenemos que soportar los ataques de quienes dicen ser pueblos originarios siendo simplemente delincuentes comunes».
Nicolás Pino, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), una de las entidades de la Mesa de Enlace y dueña de casa del predio cedido de manera irregular por Carlos Menem y Domingo Cavallo en la década del noventa, cargó de manera directa contra el Gobierno.
En la inauguración/cierre de la muestra anual del sector agropecuario, que volvió a la presencialidad tras los dos años de cierre por la pandemia, Nicolás Pino sostuvo que las retenciones «son ilegales e inconstitucionales». Lo hizo ante la dirigencia del sector, sin presencias del Gobierno nacional y con Horacio Rodríguez Larreta, el jefe de Gobierno porteño, en la primera fila del escenario.
«Las medidas intervencionistas no traen ningún beneficio a la tan mentada mesa de los argentinos», disparó Pino, reiterando el permanente reclamo sobre las retenciones a las que desde los sectores concentrados definen hace años como «cargas impositivas confiscatorias».
El discurso de Pino se dio en el marco de la 134º edición de la Exposición Rural de Palermo. El presidente de la SRA le respondió al Gobierno nacional con contundencia y señaló que «acá el único rol de especulador lo cumple el Estado«.
Además, hizo un repaso por los múltiples problemas que enfrenta cada productor en las distintas zonas del país, y hasta apuntó a los graves ataques que sufren en el sur quienes trabajan en el campo «de quienes dicen ser pueblos originarios siendo simplemente delincuentes comunes».
“Permítanme disfrutar esto, es mi primer discurso como presidente de La Rural y para mí es algo muy importante», afirmó el dirigente. «El sector agroindustrial genera más de un tercio de toda la fuerza laboral del país: desde los emprendedores y los trabajadores que realizan la enorme variedad de tareas de producción y elaboración de los frutos del campo, hasta la red de científicos, técnicos, comercializadores y transportistas, que sostienen día tras día el trabajo productivo. Somos 227 mil productores, y existen 25 mil establecimientos y empresas que transforman lo que produce el campo”, dijo Pino.
Sergio Massa al Gobierno en busca del poder, pragmatismo por partida doble
Sobre la designación de Sergio Massa Pino indicó que «esperamos que la nueva conducción económica esté a la altura de la difícil situación y genere la confianza necesaria».
Además, destacó que “la inflación no se baja con controles de precios, sino eliminando el mal gasto del Estado”. “No podemos aceptar que el Estado ataque a la inversión. Los gobernantes argentinos de los últimos 20 años deberán rendir cuentas de todo esto a la sociedad”.
En el punto central de sus demandas, Pino repitió el libreto que parece calcado al de los años anteriores. “Exigimos la total liberación de los mercados para carne, trigo, maíz y los demás productos”, enfatizó. «No hay diferencia entre productores pequeños, medianos o grandes; no hay diferencia entre patagónicos, norteños, litoraleños, cordobeses, pampeanos o puntanos. Nuestros valores son los mismos: la justicia, el trabajo honrado, el respeto por la propiedad privada, la legitimidad del lucro y la libertad de tomar decisiones económicas. Lo que le sucede a uno de nosotros, nos sucede a todos», destacó. «No seamos funcionales a políticas mezquinas que pretenden dividirnos y lucrar con nuestra desunión», pidió.