Tras ausentarse en la reuniones de comisión, Cristina Kirchner tuvo su primera sesión como nueva senadora donde solicitó una cuestión de privilegio en el inicio de la jornada para referirse a su situación judicial y cuestionar la causa por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA. Es «un avasallamiento de la representación política institucional», consideró.
«Esta Cámara puede tratar el desafuero, que no se trate porque no hay comisión es un argumento que se derrumba, no hace falta ninguna comisión», afirmó la exmandataria en la Cámara Alta. «Los fueros no son de los legisladores, son de este cuerpo. El Parlamento a través de los fueros, que tienen una raigambre histórica, quiere custodiar que la votación y la voluntad no sean alteradas por elementos de la política», continuó.
A su vez, Cristina fustigó a la vicepresidenta Gabriela Michetti, a quien le recordó que ella protagonizó polémico acuerdo Qatar. El Memorando de Entendimiento con Irán «fue firmado de acuerdo a las atribuciones que marca la Constitución y fuera remitido al Parlamento para su tratamiento. Fue tratado, debatido y aprobado en sesiones públicas del Parlamento», sostuvo.
Allí, recordó que el juez Daniel Rafecas, “que había dictaminado que esto no era un delito porque era un acto no judiciable, hoy está sometido a juicio político en el Consejo de la Magistratura”.
“Por esas casualidades de la vida, es el mismo juez que la que la sobreseyó a usted por el memorándum con Qatar, que nunca fue tratado por el Parlamento y no fue remitido tampoco”, cruzó a Michetti.
“Es notable cómo en su Gobierno, el oficialismo, públicamente dice qué oposición quiere. Esto de andar reclamando oposiciones de diseño no me parece acertado de las instituciones y fundamentalmente del derecho de representación que cada uno de nosotros tiene que ejercer”, chicaneó la ex mandataria.