La vicepresidenta electa Cristina Fernández de Kirchner propondría a la senadora santiagueña Claudia Ledesma Abdala de Zamora como presidenta provisional del Senado, el cargo más alto de la Cámara Alta después de la vicepresidencia. Así se confirma la voluntad de fortalecer el armado político de la ex presidenta por sobre la voluntad de ubicar en ese cargo a algún legislador más cercano al kirchnerismo, como Oscar Parrilli o la mendocina Anabel Fernández Sagasti.
Claudia Ledesma es abogada y fue gobernadora de Santiago del Estero entre 2013 y 2017, sucediendo a su esposo Gerardo Zamora, un aliado del kirchnerismo pese a su origen radical, cuando la Corte Suprema le impidió postularse para un nuevo mandato. Su designación para este puesto clave en el Senado también funciona no sólo como premio a la lealtad de Zamora sino que le permite al nuevo bloque peronista en el Senado sumar los tres votos de Santiago del Estero y controlar cómodamente la Cámara.
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En el mismo sentido pragmático de fortalecimiento de alianzas, se le ofrecería al misionero Maurice Closs un lugar en la Comisión de Presupuesto como estrategia para fidelizar los dos votos de su provincia y se sostendría a Daniel Lovera en la comisión de Trabajo y Previsión Social para hacer lo mismo con los votos pampeanos. Así se lograría un bloque con 41 votos, cuatro más que los que exige el quórum.
La unificación de los bloques kirchnerista y peronista en el Senado fue una propuesta de Cristina, que para viabilizarse requirió ofrecerle al cordobés Carlos Caserio (actual jefe del bloque peronista, que se oponía a la unificación) un cargo en el nuevo Gabinete, casi seguramente Transporte. El formoseño José Mayans sería el nuevo jefe del bloque unificado.
Esta reorganización radical de la Cámara Alta se terminará de definir durante la tarde de este martes, cuando Mayans se reunirá primero con los actuales senadores y más tarde con los electos, que jurarán el miércoles.