La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner está declarando en los tribunales de Comodoro Py ante el juez federal Claudio Bonadío por la causa de los cuadernos del chofer arrepentido Oscar Centeno. La actual senadora de Unidad Ciudadana pidió a sus seguidores que no haya movilizaciones de apoyo frene a la sede judicial.
Cristina llegó temprano a su cita de las 10 de la mañana, para prestar declaración indagatoria sobre su rol en un presunto esquema de corrupción que recolectaba coimas de las empresas con el objetivo de obtener contratos de obra pública.
La investigación se inició con los cuadernos Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta, segundo del ex ministro de Planificación Julio De Vido, actualmente detenido por irregularidades con los fondos destinados a la puesta en marcha de un proyecto energético en Río Turbio. Según consta en los cuadernos, Baratta recogía pagos irregulares de distintas empresas que luego se entregaban en la Quinta de Olivos, en Jefatura de Gabinete o en el departamento que compartían el entonces presidente Néstor Kirchner con Cristina.
El escrito presentado por la actual senadora plantea: «Se inaugura así una nueva categoría jurídica que excede la del Juez parcial o «no Juez» que enseñaba Baigún: se trata del Juez enemigo, actor principal del Lawfare. Es la nueva estrategia regional para proscribir dirigentes, movimientos y fuerzas políticas que ampliaron derechos y permitieron salir de la pobreza a millones de personas durante la primera década y media del siglo XXI». También cargó contra el presidente: «Hijo de Franco, primo hermano de Ángelo Calcaterra, hermano del alma de Nicolás «Nicky» Caputo, todos ellos socios entre sí y de otros empresarios en materia de energía y obra pública». Todos emblemáticos integrantes de la «Patria Contratista» surgida durante la última dictadura militar y consolidada durante la década de los ’80 y los ’90. Además, resulta absurdo que dichos empresarios intenten aparecer como víctimas de ese proceso o esas prácticas».
La ex presidenta se mostró acompañada por el referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) Juan Grabois y el exembajador en el Vaticano Eduardo Valdez. Desde su cuenta de Twitter había pedido el día de ayer que no se organicen movilizaciones de apoyo de sus seguidores, como sucedió en otras oportunidades que tuvo que presentarse en Tribunales: “Mañana lunes voy a presentarme en Comodoro Py, como lo hice ante cada requerimiento judicial. A lxs comparxs (sic) que querían movilizarse para acompañarme, les pido por favor que no lo hagan”. Desde allí también cuestionó la “verdadera catástrofe económica y social” que está llevando adelante el Gobierno de Mauricio Macri y pidió: “Pongamos todos nuestro esfuerzo y energía en acompañar y ayudar a aquellxs que la están pasando muy, pero muy mal”. Con el patrocinio de su abogado Carlos Beraldi, la senadora presentará un escrito y no responderá preguntas, según se anticipó.
Mañana lunes voy a presentarme en Comodoro Py, como lo hice ante cada requerimiento judicial. A lxs compañerxs que querían movilizarse para acompañarme, les pido por favor que no lo hagan.
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) August 12, 2018
El senado recibió hace algunos días un nuevo pedido del juez Claudio Bonadío para desaforar a la ex presidenta, así como un pedido especial de autorización para llevar adelante una serie de allanamientos en sus domicilios de Capital, de Río Gallegos y del despacho que ocupa en el Senado. La semana pasada el debate para discutir si se autorizan los allanamientos fue pasado para este miércoles y se estima que podría aprobarse la solicitud judicial con el aval de varios senadores peronistas que ya manifestaron su intención de “no obstaculizar a la Justicia”.