Julio De Vido, el ex ministro de Planificación que está por cumplir dos años de detención efectiva en el penal de Marcos Paz, publicó esta semana una carta pública en la que reivindica su gestión, denuncia al gobierno de Mauricio Macri y plantea una serie de interrogantes sobre el eventual acceso de Alberto Fernández a la Presidencia de la Nación.
En el texto, que se titula “A 700 días de una cruel persecución y encarcelamiento vilmente naturalizado luego de la entrega de otros”, cita al escritor ruso Fiódor Dostoyevski porque le “parece casi un perfecto espejo de la nueva realidad que hoy vive la Argentina, entre las miserias de todo tipo que pretendieron imponernos los que se están yendo y algunos interrogantes cuyas respuestas por parte de quienes están llegando por el voto popular, deseamos nos impulsen a un mejor porvenir y mayor felicidad”.
Luego añade: “Continuaré parado con firmeza, aunque tenga que estar aquí 70.000 días más o a dejar el cuero en prisión, que es lo que ellos buscan y buscaron durante todo este tiempo donde me han perseguido y encarcelado con crueldad junto con los mediocres que me ignoran naturalizando mi prisión y la del resto de los compañeros presos políticos”. El ex senador denuncia que se “negó” su condición de preso político “por conveniencia o cobardía, y también ante la vileza de quienes se borraron entregándome”.
En su carta, De Vido denuncia “la falta de Estado de Derecho en la Argentina macrista” y defiende su gestión: “Estoy orgulloso de todo lo realizado como ministro de Planificación Federal Inversión Pública y Servicios, y del sólido y talentoso equipo que me acompañó”. Luego añade: “Que nuestro país vuelva a ser, más temprano que tarde, un Estado democrático que termine con esta pesadilla que vivimos diariamente junto a nuestras familias y todos los compañeros y amigos que nos aguantan los trapos”. El ex ministro concluye deseando una Navidad “sin presos políticos”.