Este martes la Cámara de Diputados retomó la presencialidad. El debate comenzó pasado el mediodía y se espera que se apruebe la ley de Etiquetado Frontal de alimentos y también que haya media sanción para la iniciativa de alivio fiscal.
Pasado el mediodía, la Cámara de Diputados comenzó a sesionar para convertir en ley el proyecto de etiquetado frontal de alimentos. Se trata de la primera sesión presencial plena del cuerpo que se realiza desde que, en marzo del 2020, se dictó la emergencia sanitaria a raíz de la pandemia del coronavirus y se establecieron restricciones que obligaron a sesionar a través de un sistema mixto.
Al abrir el tratamiento del proyecto de etiquetado frontal, la presidenta de la comisión de Legislación General, Cecilia Moreau, afirmó que «el Estado argentino no va a mirar para otro lado» en un contexto de «enfermedades crónicas no transmisibles» como la obesidad, la hipertensión y los problemas cardíacos, que afectan a su población y que se pueden prevenir a partir de la alimentación.
«El 66% de la población argentina tiene exceso de peso, el 32% tiene obesidad, el 40% padece presión arterial elevada, el 30% tiene colesterol elevado y el 41% de los niños y adolescentes tienen exceso de peso», sostuvo Moreau, quien explicó que con la ley de etiquetado lo que se busca es «la prevención» en términos de salud y «la garantía de los derechos de todos los argentinos» a acceder a ella con información clara.
En relación con esto, la diputada del Frente de Todos, Liliana Schwindt, ponderó la ley como un «hito para consumidores y usuarios», pero también «para la producción alimentaria argentina». «Esta ley es poner en lo más alto a los consumidores, que hace años reclaman información clara, precisa y veraz», agregó.
Desde la oposición, la diputada de Juntos por el Cambio Brenda Austin celebró el tratamiento de esta ley que «derriba mitos» y que logró no «haber caído en la grieta», sino que se ponderó la «defensa del derecho a la salud». «Esta ley es necesaria porque estamos frente a una gran epidemia: la del sobrepeso», dijo y agradeció a organizaciones de la sociedad civil, que «ayudaron a respaldar con evidencia, información y acciones que derribaron mitos».
En el mismo sentido, la diputada del Pro, Carmen Polledo, planteó críticas a la iniciativa al afirmar que se debe «pensar en un sistema de etiquetado integral y completo» y dijo que por ese motivo se propuso en un dictamen «una alternativa que cumpla con el propósito de modificar los hábitos alimenticios».
El plenario podría demandar al menos 24 horas de debate, debido a la magnitud de los temas incluidos para el debate en el recinto. El orden de la sesión será el siguiente: Renuncias y Juramentos, Homenajes, Cuestiones de Privilegio, Apartamientos, Etiquetado, Oncopediatría, DDHH Personas en situación de calle, Trabajadores de la Viña, Entrada y salida de tropas extranjeras, Alivio fiscal, Recuperación de Ganadería Ovina, Transferencias de inmuebles sin disidencias ni observaciones y Convenciones contra la discriminación.
El debate por el etiquetado frontal de alimentos vuelve a hacer sesionar a Diputados
La sesión comenzó con una versión del himno nacional cantada por Charly García en homenaje por los 70 años del músico argentino. Luego se aceptaron las renuncias de los diputados salientes (Eduardo Brizuela del Moral, Facundo Moyano, Cristina Álvarez Rodríguez y Gabriela Cerruti) y juraron sus reemplazantes (Julieta Marcolli, Lucio Yapor, Natalia Souto y Gustavo López).
El primer proyecto que se debatirá en la sesión será el de etiquetado frontal, para el cual se anotaron 50 oradores hasta el momento. Sin embargo, hubo demoras debido a los diferentes pedidos por parte de los diputados para agregar temas a tratar en la sesión.
Por su parte, el temario de la sesión fue consensuado entre todos los bloques, luego de haber fracasado el pasado 5 de octubre la reunión plenaria del cuerpo que estaba prevista debido a que Juntos por el Cambio decidió no dar quórum.