Luego de que el dólar alcanzar ayer el récord histórico de 23,30 pesos por unidad, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne anunció una conferencia de prensa, al que se sumó un comunicado del Banco Central que confirmó una suba de la tasa de interés al 40%.
La histórica corrida que hasta el momento el gobierno no está logrando parar con ninguno de los mecanismos habituales (ni con la intervención activa del BCRA vendiendo más de 5.300 millones de dólares de reservas en una semana ni con los sucesivos anuncios de suba de tasa de interés, que ya la llevaron a 33,25%) ha obligado a una aparición fuera de programa de Dujovne, quien ayer participó de una extensa reunión con el presidente Mauricio Macri en Olivos para abordar la crisis económica.
Esta vez Dujovne se presentó acompañado sólo por el ministro de Finanzas Nicolás Caputo, a diferencia de la conferencia de prensa conjunta del 28 de diciembre pasado, donde estuvieron también el Jefe de Gabinete Marcos Peña y el presidente del BCRA Federico Sturzenegger.
Primero, se refirió al comunicado del Banco Central con “medidas destinadas a reducir la volatilidad del mercado cambiario que experimentamos en los últimos días”. Luego confirmó que la convocatoria a conferencia de prensa del día de hoy tiene que ver con comentar “qué vamos a hacer en materia fiscal”. Dujovne recordó que las metas fiscales del Gobierno “fueron diseñadas para conciliarlas con los objetivos sociales, de crecimiento, pero manteniendo a la deuda pública en una trayectoria de solvencia”. “Hemos cumplido sistemáticamente nuestras metas”, afirmó.
Luego explicó que frente al escenario de volatilidad cambiaria, motivado tanto por movimientos externos como la suba de tasas en Estados Unidos, como de “incertidumbre doméstica” con un eventual aumento de la presión fiscal “derivado de proyectos irresponsables que pretenden modificar política tarifaria mediante intervención del Congreso, lo que tendría un costo de 200 mil millones de pesos”. Ante este escenario de “presiones demagógicas”, Dujovne planteó que el Gobierno ratifica el rumbo fiscal confirmando un “sobrecumplimiento” de las metas planteadas a fines del año pasado.
“Lo que vamos a hacer es asegurar ese sobrecumplimiento desde ahora, mofidicando la meta de un déficit primario para este año de 3,2% a uno de 2,7%, reduciendo medio punto porcentual el déficit programado para este año”, detalló. Luego agregó que la decisión permitirá “generar un ahorro sobre las finanzas públicas, sobre las necesidades de financiamiento, superior a 3 mil millones de dólares”. Dujovne también anticipó una baja del déficit primario para este año “de 3,8 a 2,7% del PBI” y un retroceso “en la misma proporción” del déficit financiero (porque los intereses previstos por la deuda son casi estables en relación con el año anterior) que “después de intereses va a bajar de 6 a 4,9% del PBI”.
Dujovne detalló que la disminución de medio punto en el objetivo de reducción del déficit provendrá en una tercera parte del los mayores recursos que generó la mejora de la recaudación y en los otros dos tercios por «ahorros» de bienes y servicios de la administración pública y de un recorte de 30 mil millones de pesos en gastos de infraestructura, en obra pública. «Es el gasto que más nos duele tocar pero es necesario dar señales de que Argentina no está dispuesta a cejar en su camino hacia el equilibrio fiscal a pesar de las presiones populistas», explicó.
“Esto es muy importante porque, como menciona siempre el Presidente, la Argentina no puede seguir viviendo de prestado. Tenemos un programa muy claro de convergencia hacia el equilibro fiscal donde queremos dejar de emitir deuda y depender de los mercados y en la medida en que podamos acelerar ese proceso y dar señales contundentes de hacia donde vamos y cómo lo hacemos consideramos importante hacerlo”, añadió el ministro.
El ministro de Hacienda aseguró que «está funcionando la política de contención del gasto y además la recaudación está creciendo a un ritmo significativo» por lo que por primera vez en muchos años el crecimiento de los ingresos supera al incremento del gasto. Anticipó que los datos definitivos de abril mostrarán que los ingresos han crecido al 18% y el gasto primario a un ritmo de 14%, «lo que quiere decir que este último está bajando a un ritmo promedio de diez puntos porcentuales». «En un contexto de crecimiento de la economía, aumento del empleo y baja de la pobreza nunca se había visto este proceso de baja tan fuerte del gasto público», insistió.
El ministro Caputo, por su parte, añadió que la apreciación del dólar es un fenómeno internacional y que Argentina hoy está muy bien preparada para absorber el impacto. También explicó que a nivel financiero esta dinámica no fue una sorpresa y que por eso se decidió prefinanciar el 75% del programa financiero en los primeros tres meses del año. Con la reducción del déficit fiscal y el nuevo precio del dólar el porcentaje «está más cercan al 80, 85%». «Desde el punto de vista del financiamiento no tenemos ningún problema», concluyó.