Luego de diálogos y negociaciones con algunos gobernadores, el Gobierno se siente más confiado para enfrentar la avanzada opositora en Diputados para aprobar una ley contra los tarifazos y desafía convocando a una sesión especial el próximo miércoles para tratar otros temas de la agenda legislativa.
La oposición parlamentaria unida, sobre todo los bloques de Argentina Federal, el Frente Renovador y el kirchnerismo, lograron inquietar al gobierno en la Cámara de Diputados las pasadas semanas con diversas muestras de unidad en torno a algunos proyectos para limitar los tarifazos. El proyecto elaborado en común por AF y el FR, que plantea la prohibición de aumentar las tarifas por encima del índice de inflación y rebajar al 10,5% el IVA en las facturas logró dictámen este martes en la Comisión de Presupuesto, por lo que bastaría con una mayoría simple en la Cámara de Diputados para ser aprobado en sesión especial.
Sin embargo, durante la semana el Gobierno estuvo negociando con algunos gobernadores para que instruyan a sus diputados para no acompañar el proyecto. Aparentemente los diálogos infundieron optimismo en el Gobierno ya que ayer los diputados de Cambiemos decidieron convocar a una sesión extraordinaria para el próximo miércoles para tratar el proyecto de ley de Financiamiento productivo , el proyecto de Defensa y Fomento de la Competencia y la Ley en revisión del Senado para evitar la doble imposición con Brasil.
El pedido al presidente de la Cámara Baja, Emilio Monzó, para convocar a sesión extraordinaria el próximo miércoles a las 10.30 cuenta con las firmas del presidente del Interbloque de Cambiemos Mario Negri, de Nicolás Massot, de Silvia Lospennato, Juan Manuel López y otros legisladores. Para cumplir con su plan de aprobar la anunciada ley contra los tarifazos, la oposición deberá primero mantener su unidad para hacer fracasar esta sesión y obtener quórum propio para otra convocatoria extraordinaria, que en principio sería para las 12 del mediodía del mismo día.
Más allá de la insistente amenaza de veto presidencial en caso de que se aprobara una ley contra los aumentos de tarifas, la oposición en la Cámara de Diputados debe lidiar con algunos problemas internos respecto del proyecto de ley que consiguió dictamen en las comisiones. Ya firmaron el proyecto en disidencia los diputados que responden al gobernador cordobés Juan Schiaretti y al entrerriano Gustavo Bordet, quienes anticiparon su rechazo al artículo que prevé la rebaja del IVA en las facturas del 21 al 10,5%. Luego el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey se sumó al cuestionamiento, por lo que ayer ya los diputados del AF y FR confirmaron que sacarían el polémico ítem del proyecto a ser presentado en la sesión extraordinaria del miércoles.
También aparece como ambigua la posición del diputado misionero Jorge Franco, quien estuvo presente en las sesiones extraordinarias anteriores convocadas para debatir el tema pero el martes no participó del debate en comisiones. La mayoría opositora no es tan holgada como para permitirse defecciones de este tipo y el gobierno está jugando fuerte por la vía de la negociación con los gobernadores para cajonear por un buen tiempo el debate tarifario en el Congreso.
El tema tarifario ha sido el centro de la actividad política en las últimas semanas, con la oposición bregando por una ley para frenar los tarifazos y el Gobierno ratificando el rumbo de reajustes por encima de la inflación. En los últimos días el tema pareció quedar opacado por la fuerte corrida cambiaria que llevó el dólar cerca de los 24 pesos, pero el tema tarifario también podría estar jugando incluso en esta inesperada crisis financiera ya que se especula con la posibilidad de que también la presión contra las estrategia del Banco Central respondan en parte a sectores industriales y financieros, grandes jugadores en el mercado de cambio, que aprietan para lograr la aprobación de la ley contra los tarifazos.