El endeudamiento desmedido que ha realizado el Gobierno desde 2016 comienza a tener consecuencias. Solo por el pago de intereses de deuda, la administración de Macri pagó en 2017 $125.000 millones de pesos, equivalente a casi 1,3% del PBI. Lo que representó una suba de 78% en términos interanuales.
Paralelamente, se continúan ajustando tarifas en busca de paliar el déficit fiscal pero, dado el nivel excesivo de endeudamiento, y tal como indica el Instituto de Análisis de la Realidad Fiscal (Iaraf), «teniendo en cuenta el gasto primario y los intereses de deuda, el gasto total creció en el período un 4,7% en términos reales. Al superar al crecimiento de los ingresos totales, se observa un aumento real del déficit fiscal del 13% en los primeros siete meses del año».
Según Ecolatina, una consultora económica cercana al Ejecutivo, el déficit total (incluyendo rojo primario y financiero) terminará en los mismos niveles del año pasado, es decir 6% del PBI. Y a eso hay que agregarle otro punto de las provincias.