Fueron varias las conclusiones a las que llegaron Macri, Vidal y Larreta ayer en un almuerzo «cerrado» en la casa de gobierno, donde también estuvieron Marcos Peña y Jaime Durán Barba.
lo que trascendió sin que la oficializaran fue que Jorge Macri, el primo intendente del presidente no será el candidato a senador nacional de Cambiemos en las elecciones legislativas que se disputarán este año.
Varias cosas influyeron en la decisión y son todas ciertas nos confirmaba un alfil político de Vidal: las paladas de tierra que tiró y tirará Lilita en su contra, la medición que hicieron donde Jorge Macri tiene más del 50 por ciento de imagen negativa y también sus causas en la justicia que podrían avanzar en el momento menos pensado. Pero lo determinante no fue todo aquello, fue su apellido, pues «convive con el karma de ser Macri», un apellido que genera un gran rechazo sobre todo en el conurbano, donde “se definen las elecciones” en la provincia.
Marcos Peña y la gobernadora María Eugenia Vidal lo alentaron hasta último momento pero los números mandan y el estratega de la comunicación oficial, Jaime Durán Barba, tiene su peso. El ecuatoriano siempre estuvo convencido de poner a un “tercero” que si bien puede no tener alto nivel de conocimiento, no tendrá tampoco imagen negativa y eso será suficiente para ”pegarlo” a Vidal, y que sea la gobernadora quien gane las elecciones sin ser candidata.
Más allá de eso Carrió se ilusiona y empieza a hacer su juego, sin la certeza todavía de que sea ella la cabeza de lista, pero con la tentación de un último round contra Cristina que pretende ganarle por knockout, objetivo nada fácil, ya que, más allá de su imagen positiva, la historia indica que eso no se traduce literalmente en intención de voto. De hecho Lilita nunca ha salido demasiado airosa en las urnas.