El mercado inmobiliario está cosechando los primeros frutos del blanqueo de capitales que vence el próximo 31 de marzo. En el primer bimestre del año, las escrituras en la ciudad de Buenos Aires crecieron cerca de un 70% respecto del mismo período del año pasado.
En enero-febrero se alcanzaron unas 6.500 operaciones. Ya había comenzado a repuntar el sector en 2016 pero las mejoras más significativas se vieron este año, según un informe privado, ya que los inversores, lograron entender los mecanismos del blanqueo y se decidieron a hacerlo, motivo principal de este incremento.
Para los que tenían del dinero en el colchón la opción era un bien registrable o el dinero depositado 6 meses en la entidad bancaria, con lo cual muchos se volcaron a la compra. Ya se van firmando los boletos de compra-venta y la operación se cierra y escritura cuando le liberen los fondos.
La expectativa en el rubro es mayor todavía si se considera que muchos de esos propietarios venderán sus inmuebles blanqueados afuera para comprar en la Argentina.
Teniendo en cuenta que el promedio por persona en el blanqueo fue de unos 70.000 dólares, el monto se duplicó respecto de qué tipo de unidades fueron las más demandadas, un promedio de entre 140 a 180 mil dólares promedio.
Al efecto blanqueo se suma el de los créditos hipotecarios, sobre de unidades nuevas y, principalmente, usadas, que son las que ya se pueden escriturar.