En Marcos Juárez habrá elecciones municipales el 11 de septiembre y era un testeo para la fortaleza de la principal coalición opositora de la Argentina. La baja de la campaña de los partidarios de Elisa Carrió es una señal con impacto incierto.
El alto impacto político no se medirá en votos, pero aumenta las tensiones internas rumbo al 2023. Así se está leyendo en Juntos por el Cambio la decisión de la Coalición Cívica ARI que “resolvió quitarle su apoyo a la lista de candidatos de Juntos por Marcos Juárez y retirarse de la campaña. La mezquindad y la falta de palabra en política no pueden pasar desapercibidas”.
En esas breves pero contundentes frases, los “lilitos” en la provincia anunciaron su salida de la alianza en la ciudad que renovará autoridades municipales el 11 de septiembre.
La importancia de esta ciudad de Córdoba tiene centralmente una carga simbólica: se la considera el «Kilómetro Cero» de Cambiemos, porque en septiembre de 2014 allí nació Cambiemos, la alianza entre el PRO y la UCR que triunfó, convirtiendo a Pedro Dellarossa en el primer intendente macrista del interior
La actual presidenta del Concejo Deliberante de Marcos Juárez, Sara Majorel, y el intendente Pedro Dellarossa, tomaron muy mal la decisión. Dicen que se enteraron de la decisión por las redes sociales; que el titular del partido aliado, Gregorio Hernández Maqueda, no les habría anticipado la decisión rupturista.
La decisión de Dellarossa de no ceder un lugar en la lista de concejales a la CC-ARI, habría sido la razón central del alejamiento del armado. De todos modos, en el oficialismo municipal señalaban que la postura tenía relación con el contexto nacional, es decir, una clara jugada de Carrió para minar las conversaciones aliancistas. “Es una puntada más del plan que inició con las polémicas entrevistas de la semana pasada”, analizaron.
En el entorno de Dellarossa reconocieron que no aceptaron el ingreso a la boleta del representante de la CC-ARI, pero se le ofreció un lugar en el Ejecutivo. Como se sabe la apuesta es riesgosa porque Juntos por Marcos Juárez no llevaría la ventaja en las encuestas, aunque recuerdan que en 2014 y 2018 los sondeos públicos siempre los dieron perdedores.