El fallo del juez Carzoglio, que rechazó la detención de Pablo Moyano, fue apelado por el fiscal Sebastián Scalera, quien además recusó al magistrado. «Hemos estado trabajando estos días para poder presentar tanto el recurso de apelación como el escrito de recusación del doctor Carzoglio», afirmó el fiscal.
Scalera está convencido de que el referente de Camioneros es culpable y que si no avanza el pedido sobre Moyano sería una «grave irresponsabilidad» del Ministerio Público fiscal, pues se estaría afectado el «principio de igualdad» ante la ley, porque, «con los mismos elementos de prueba» en la causa «hay detenidos con prisión preventiva confirmada».
«A partir de la conferencia de prensa que dio el doctor Carzoglio entendimos, junto a otras circunstancias, que surgían motivos para su recusación», explicó en declaraciones a radio La Red el fiscal, que considera en que el magistrado hizo públicos datos sensibles de la causa.
«Manifestó que los fundamentos de su decisión estaban en la resolución que iba a distribuir en ese momento. Circunstancia que se concretó. Entendemos que es grave en cuanto a la afectación de la imparcialidad. En la resolución de él como en el pedido nuestro había datos sensibles en cuanto a medidas de prueba», agregó Scalera.
El magistrado a cargo de la causa que indaga a Moyano por presunta asociación ilícita con la barrabrava de Independiente, por la cual habrían estafado al Club por un monto millonario, denunció presiones tras su decisión y pidió licencia. “No me van a correr con carpetazos en Clarín y La Nación. Resisto la campaña mediática en mi contra con la que buscaron afectar mi imparcialidad”, estableció en una conferencia de prensa.
También sostuvo que la petición del fiscal era “endeble” y carecía de “elementos”, al tiempo que insistió en que la Procuración General bonaerense filtró “información” sobre su juzgado.