El Gobierno abrió ronda de diálogos con Scioli, Peppo y Bordet

El  Gobierno nacional comenzó los encuentros bilaterales con algunos de los dirigentes a los que el Presidente Mauricio Macri les hizo llegar su propuesta de decálogo de gobernabilidad. El ministro del Interior Rogelio Frigerio se reunió con el gobernador de Chaco Domingo Peppo, el de Entre Ríos Gustavo Bordet y el precandidato presidencial Daniel Scioli.

Después de esta primer rueda de encuentros, Frigerio manifestó: “El objetivo es ver en qué cosas nos ponemos de acuerdo para no discutir en la campaña electoral, para que no forme parte de la discusión política y que dé certezas de que la Argentina es un país serio y que ya hay cosas que no discute. Llegar a acuerdos básicos mínimos, indispensables para la Argentina, sobre todo en un momento difícil como este, es responsabilidad de los dirigentes”.

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El mandatario chaqueño pidió incorporar otros dos puntos a la propuesta de acuerdo: congelamiento de despidos y un análisis de las tarifas de servicios. Respecto de la propuesta de Macri opinó: “Nadie puede no estar de acuerdo con los diez puntos de coincidencia que plantea el Presidente para dar una señal de confiabilidad y previsibilidad al mundo”. “Celebro que se plantee un acuerdo y creo que el próximo gobierno debe llamar a esto”, agregó.

Bordet, por su parte, señaló que los tiempos electorales “de ninguna manera deben desviar la agenda en común” entre las provincias y el Gobierno nacional. También pidió incorporar al debate la defensa de las economías regionales y la cuestión previsional.

El ex gobernador de Buenos Aires destacó la receptividad del oficialismo frente a posibles cambios: “Ya sea cuando el presidente me llamo el domingo como la charla que tuve hoy con el ministro Frigrerio hace referencia a esto cuando dice no es un acuerdo electoral ni una carta adhesion, es abrir un debate”.  Y agregó: “Muchas veces se reclama el debate bueno acá estamos uno dice es tarde, bueno es ahora y creo que la gente y el mundo le va a dar más certidumbre y tranquilidad si tenemos la capacidad de ponernos de acuerdo y creo que será bueno para el país”.

Previamente, Scioli había respondido por escrito a cada uno de los diez puntos del Gobierno, manifestando diferencias “en el cómo”: “Todos queremos bajar el déficit pero el asunto es cómo cada uno quiere hacerlo”. El escrito de seis páginas de Scioli plantea en su introducción: “Quiero destacar que mis puntos prioritarios son que la política económica argentina sea definida por los argentinos y no por los organismos multilaterales de crédito, lo que permitirá recuperar el poder adquisitivo de los salarios y jubilaciones, que las tarifas públicas sean accesibles para el bolsillo de los argentinos, un recorte y simplificación impositiva, y la implementación de una economía basada en la producción y el desarrollo nacional y no en el ajuste”.

El líder del Frente Renovador, Sergio Massa, a quien también se le envió la propuesta de acuerdo, también respondió con una carta, en la que cuestionó la falta de una reunión abierta en lugar de estos encuentros bilaterales y destacó la necesidad de una política de transición “que nos ayude a salir de esta profunda y grave crisis en la que estamos inmersos”.

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