La crisis económica y social, al ritmo de la escalada del dólar blue, obligaron al kirchnerismo a pedir por un acuerdo con la oposición sobre puntos básicos que permita aunque sea atemperar la situación.
Para quiénes tienen la posibilidad de dialogar con la vicepresidenta, reconocen que la situación es totalmente crítica y que existe una bomba de tiempo que puede estallar en cualquier momento. Y, para desactivarla, es necesario comenzar a generar puentes con el arco opositor, precisamente con Juntos por el Cambio en su versión moderada.
En pos de ese objetivo, con la relación nuevamente restablecida entre Alberto Fernández y Cristina KIrchner, Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, es uno de los representantes del kirchnerismo que siente que es momento de una convocatoria «amplia», como reconoce ante sus dirigentes de confianza. También el minitro del Interior, Wado de Pedro, se encuentra sumergido en la misma dinámica, con canales abiertos para dialogar con opositores.
Sergio Massa no se queda atrás: habla con distintos actores de diversos signos políticos y, en las charlas que mantuvo en las últimas semanas con el jefe de Estado y la titular del Senado, se mostró convencido de llevar adelante una agenda que se encuentre fuera de las problemáticas propias del ritmo electoral.
Foto de unidad y mensaje de acción, la táctica del Gobierno frente a las urgencias
No obstante, el escollo que enfrenta la Casa Rosada para motorizar un entendimiento con al menos los dialoguistas de JxC es que su principal referente, Horacio Rodríguez Larreta, no cree que sea el momento oportuno de conversar con el oficialismo.
Además, lo dejó en claro el principal estratega del alcalde, Fernando Straface, quien planteó públicamente hace días: «Hay sectores de la Argentina como el kirchnerismo, con los cuales no compartimos ningún valor, pero hay muchos otros con los cuales podemos compartir el valor de que la Argentina se vuelve a insertar al mundo».
En ese marco, el funcionario porteño además, ante Infobae, dijo que «Rodríguez Larreta está planteando es una cosa muy distinta: es una gran coalición que convoque a algunos de los sectores que perdieron la elección pero que están de acuerdo con un un rumbo de desarrollo para la Argentina, un gobierno que explicite las reformas que va a llevar adelante, algo que es verdad, nunca se hizo en la Argentina pero también es verdad que, probando con las cosas que probamos, terminamos en el lugar donde terminamos».