El costo político que significó para el Gobierno aprobar la reforma previsional a fines de 2017 generó un cambio de estrategia en la Casa Rosada, que apostará este año a establecer sólidos acuerdos en el Congreso antes del debate de leyes clave. En consecuencia, negociará directamente con los líderes de cada bloque y evitará, de esta forma, pactos con los gobernadores para sancionar modificaciones a normativas laborales, políticas y al Código Penal.
Con ese objetivo, Federico Pinero, el jefe provisional del Senado, realizó una invitación a un almuerzo en Olivos que se llevará a cabo el próximo 3 de abril a miembros de laa Cámara alta como Miguel Angel Pichetto (PJ), Juan Carlos Romero (Interbloque PJ Federal), Marcelo Fuentes (FpV), Fernando Pino Solanas (Proyecto Sur UNEN), Guillermo Pereyra (MPN), Magdalena Solari Quintana (Frente Renovador de la Concordia), Adolfo Rodríguez Saa (Unidad Justicialista), Luis Naidenoff (UCR), Angel Rozas (UCR), Humberto Schiavoni (Frente Cambiemos), Ada Rosa Del Valle Itúrrez de Cappellini (Frente Cívico por Santiago del Estero) y Daniel Lovera ( Alianza Frente para la Victoria pampeano).
En el mencionado almuerzo, estarán presentes el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Fuentes oficiales sostuvieron que “queremos acuerdos parlamentarios, no vamos a recurrir a los gobernadores para sacar todas las leyes» y que es fundamental “no estresar más la relación con los gobernadores ni depender más de ellos para sacar todo”.
Este esquema, piensan desde el macrismo, será beneficioso para «despegar» al Ejecutivo de la suerte que pueda deparar el Parlamento y a su vez le otorga un rol clave a Emilio Monzó y Federico Pinedo, jefes de Diputados y del Senado, respectivamente, que tendrán que batallar en las negociaciones.
Por otro lado, el Gobierno es consciente de que en un año previo a elecciones presidenciales las relaciones con los mandatarios provinciales se van a nutrir de tensión. Si bien no descarta que en cada provincia se cumpla con lo establecido en el pacto fiscal (“no pueden aumentar el empleo público por arriba del crecimiento poblacional”, afirman fuentes oficiales) la Casa Rosada intentará conversar y solucionar temas específicos con cada gobernador.
En ese eje, Marcos Peña participó de la inauguración de obras en Santa Fe junto a Miguel Lisfchitz, el socialista que cada vez que tiene la oportunidad critica la política económica que posee Cambiemos y reclama fondos de coparticipación federal, un tema que llegó a la Corte Suprema de Justicia. «La semana próxima la Nación convocará al gobernador Lifschitz a una reunión en que se le formulará una propuesta formal” por «la deuda que el Estado mantiene con la provincia de Santa Fe”, aseveró el jefe de Gabinete.