Una CGT sin los Moyano busca reconstruirse en una versión aún más amigable

En una reunión que pretendió ser secreta, pero acabó filtrándose, los triunviros de la CGT y su mesa chica se reunieron este lunes en la sede de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), con Andrés Rodríguez, su secretario general, como anfitrión.

El objetivo principal de la reunión fue el de evitar una ruptura definitiva del espacio para poder presentar ante el Gobierno una central obrera con capacidad negociadora y mostrarle a Hugo Moyano su capacidad para un armado que no lo integre. Además de Juan Carlos Schmid, Carlos Acuña y Héctor Daer, asistieron Armando Cavalieri (uno de los “gordos”, del gremio de Comercio) y los “independientes” Andrés Rodríguez (anfitrión), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Rubén Pronotti (en lugar de Gerardo Martínez de la UOCRA), Roberto Fernández (UTA), Omar Maturano (La Fraternidad). También estuvieron algunos referentes del sector de Moyano dispuestos a continuar en la CGT, como Carlos Frigerio (cerveceros), Jorge Sola (personal del seguro) y un representante del panadero Abel Frutos. En este esquema falta sumar a Antonio Caló de sumar a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y a los sectores de las “ultraoficialistas” de las 62 Organizaciones (varios de cuyos dirigentes se encuentra de viaje con el ministro Jorge Triaca por Europa), el Movimiento de Acción Sindical (MASA) de Omar Viviani (taxistas) y Sergio Sasia (Unión Ferroviaria).

Los representantes de un sindicalismo más amigable con el Gobierno (de hecho en Empleados de Comercio acaban de suscribir la paritaria de 15% que buscaba el oficialismo), se reunieron para llamar a un Comité Central Confederal para mayo, en el que se intentará acordar una nueva conducción para la central de los trabajadores, ya definitivamente sin la presencia de la familia Moyano.

Las posiciones de los triunviros son muy distantes políticamente pero coincidieron en la necesidad de mantener la unidad de la CGT. Schmid, uno de los que más explícitamente cuestionó al triunvirato dirigente, se alejó del moyanismo pero sigue contando con el apoyo de la mayoría de los gremios de la ex CGT Azopardo;  Acuña, que representa al sector de Luis Barrionuevo, considera que el triunvirato debería completar su mandato hasta 2020 y Daer, que es quien cuenta con el más claro apoyo por parte de los “gordos”, viene tejiendo planes para postularse como el reemplazo unipersonal de la fallida conducción tripartita.

En este esquema, se profundiza el aislamiento de Pablo Moyano, que hace algunos días presentó su renuncia a su cargo de secretario Gremial de la central obrera. Esto se acentúa por la desmentida de la Corriente Federal de Trabajadores liderada por el bancario Sergio Palazzo en el sentido de que no tiene previsto despegarse de la CGT para crear un nuevo Movimiento de los Trabajadores Argentinos y que apuestan a seguir dando la disputa “desde adentro”. No se descarta que continúe la unidad en determinadas acciones callejeras, como la reciente concentración en contra del gobierno del 21 de febrero, en la que confluyeron Camioneros, las dos CTA, los movimientos sociales (que también apuestan a ganar espacios institucionales dentro de la CGT) y la CFT, pero orgánicamente la única posibilidad de Moyano parecería ser un acercamiento a la CTA de Hugo Yasky.

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