Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay anunciaron la suspensión indefinida de Venezuela por «violar el orden constitucional» en el marco de la crisis generada en Caracas por la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente.
A su vez, se determinó que el país no volverá a ser admitida en el bloque hasta que no haya restaurado el orden democrático y liberado a los presos políticos
Venezuela ya estaba suspendida desde fin del año pasado, por haber incumplido el Protocolo de Adhesión. El antecedente más reciente fue la suspensión aplicada a Paraguay en 2012, cuando fue destituido el presidente Fernando Lugo.