El acuerdo firmado por el Gobierno de Cambiemos con el FMI anticipa la intención de vender acciones que integran el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para financiar el sistema previsional. Pero se trata de una medida que deberá contar con la aprobación del Parlamento y diversos sectores de la oposición ya confirmaron su negativa a aprobar una medida de este tipo. Un anticipo de esto se vivió algunos meses atrás cuando en el tratamiento de uno de los proyectos de ley en que se desglosó el “megadecreto” presidencial de enero de este año, presuntamente destinado a avanzar en la “desburocratización” del Estado, en Diputados se eliminó precisamente uno de los artículos que permitía la utilización de esos fondos para un fideicomiso a ser utilizado en diversas operaciones financieras.
El memorándum de entendimiento acordado con el Fondo Monetario Internacional plantea: “Vamos a amortizar activos de los fondos de pensión que se encuentran actualmente en posesión del gobierno como un medio para ayudar a financiar el pago de pensiones, incluyendo aquellas en la Ley de Reparación Histórica”. En la actualidad la Anses debe administrar el FGS para garantizar el pago de jubilaciones y pensiones, pudiendo vender algunas acciones pero siempre conservando el capital mediante la compra de otras. La propuesta de Cambiemos apunta a modificar esta dinámica, vendiendo capital accionario, títulos de deuda pública o desprendiéndose de plazos fijos pero, según establece el artículo 8º de la Ley de Reparación Histórica debe contar con la aprobación del Parlamento.
El texto de acuerdo, con las firmas del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y del ex titular del Banco Central Federico Sturzenegger añade: “Por el momento, el valor de los activos de los fondos de pensiones incautados en 2008 se distribuirá a lo largo del tiempo como ingresos para compensar parcialmente el gasto futuro en pensiones”. El botín en juego es de más de 7.500 millones de dólares en acciones, que sería muy peligroso liquidar en estos momentos de inestabilidad económica, pudiendo acarrear un grave perjuicio al FGS.
El ex titular de la Anses y actual diputado por el Bloque Justicialista Diego Bossio anticipó que no van a acompañar el proyecto. Y detalló: “La ley como quedó redactada señala que el pago de la Reparación Histórica se hará con los recursos del Sinceramiento Fiscal (blanqueo). A su vez, en caso de ser necesario, se pueden utilizar los dividendos generados por el FGS, pero no el capital, ya sean acciones, plazos fijos, etcétera. Si el déficit es enorme, la ley establece que el administrador de la Anses debe informar al jefe de Gabinete si se trata de una situación permanente o transitoria. Y si es permanente, debe informarlo al Congreso”.
Luego añadió: “Si la necesidad de fondos es permanente, lo que tienen que hacer es proponer al Congreso una Reforma Previsional que aún no presentaron y como tal no me puedo oponer porque no la conozco. Lo que sí digo es que si piensan utilizar los fondos del FGS tienen que cumplir con la ley y lo que están diciendo indirectamente es que van a hacer una Reforma Previsional. El tema es que mientras uno de cada tres trabajadores esté en negro, no va a haber modelo previsional que funcione. Si el modelo económico no cierra, ningún modelo previsional cierra”.
A su vez, el salteño Pablo Kosiner, titular del Interbloque del Peronismo Federal, presentó dos pedidos para que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el director Ejecutivo de la ANSES, Emilio Basavilbaso, se presenten en el Congreso para dar explicaciones “exhaustivas” sobre el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).