James Mattis, secretario de Defensa de los Estados Unidos, comenzó esta semana una gira por América del sur con el objetivo de “estrechar alianzas” entre las Fuerzas Armadas estadounidenses y las de varios países de la región. La visita comenzó este lunes por Brasil y este martes llegará a nuestro país, donde se entrevistará con el Ministro de Defensa Oscar Aguad.
En viaje hacia nuestro país en un Boeing 747 especialmente acondicionado para uso militar, Mattis explicó a un grupo de periodistas: “El objetivo es ser socios de otros militares en la región, algo muy transparente, nada escondido. Buscamos una sociedad de mutuo beneficio”.
En Brasilia, Mattis se reunió con el canciller Aloysio Nunes y su par de Defensa, Joaquim Silva e Luna, y luego visitó la Escuela de Guerra. El martes por la tarde llegará a Buenos Aires y el miércoles continuará su gira con rumbo a Santiago de Chile para terminar viernes en Bogotá. El encuentro con Aguad es la única actividad oficial programada del jefe del Pentágono en nuestro país.
La visita a la región se produce en plena guerra comercial entre Estados Unidos y China y seguramente el tema de la presencia oriental en la región será uno de los puntos clave a tratar durante la gira. En nuestro país, además de la presencia china en obras de infraestructura y el aporte de divisas a partir de sucesivos swaps de monedas, uno de los temas polémicos ha sido el de la presencia de la base de investigación espacial china en la provincia de Neuquén. Al respecto, comentó Mattis: “Se han visto poderes externos actuando en Latinoamérica”, dijo Mattis a los corresponsales a bordo de su avión. Y añadió: “No veo lo que otros países están haciendo con otras naciones como algún tipo de ataque en nuestra contra. Esas son decisiones soberanas tomadas por Estados soberanos. Pero existe más de una manera de perder soberanía en este mundo… puede deberse a países que llegan con regalos o préstamos”.
“No queremos ver a los países recibiendo grandes préstamos que luego no pueden pagar y pierden soberanía política. O los grandes proyectos en los que los países no pueden colocar a sus trabajadores locales. Queremos que cada país decida lo suyo”, concluyó.
Específicamente en lo que hace a la base china de investigación del espacio profundo, Mattis opinó: “El espacio va a comenzar a ser crecientemente importante en las economías en el mundo por el flujo la información, por la observación de los parámetros del tiempo: es la nueva frontera”. Pero también desmintió que la decisión de instalar una base militar estadounidense en la misma provincia tenga algo que ver con la presencia china.
La llegada de militar estadounidense coincide con la estrategia del Gobierno argentino de redefinir el rol de las fuerzas armadas en nuestro país, reponiendo sus facultades para intervenir en conflictos internos, especialmente en lo que hace a la lucha contra el terrorismo, lo que va en sintonía con las prioridades de Estados Unidos en la región en lo que hace a la atención sobre lo que ha definido como “nuevas amenazas” contra los estados.
Mattis destacó la buena relación con la mayoría de los países de América del Sur, que “respetan los derechos humanos, las leyes y las relaciones pacíficas entre vecinos”: “Pero no todos lo hacen y, por eso, una de las razones de este viaje es asegurarnos de que aquellos que son democráticos, que creen en esos valores fundamentales, son conscientes de que cuentan con un socio en el plano militar”. En este sentido, la relación del resto de los estados con Venezuela también será un eje de la visita del funcionario estadounidense. La relación con Bolivia también es conflictiva y este domingo el presidente Evo Morales repudió desde su cuenta de Twitter la gira de Mattis por la región: “Condenamos presencia en Sudamérica de secretario de Defensa, EEUU, James Mattis, alias ‘Perro Rabioso’ que afirma que viene por intereses norteamericanos”.