Empresario textil advierte que “lo que está pasando ahora no se vio ni en los 90”

La apertura de importaciones, la baja del consumo y la gran presión impositiva son factores que llevaron a la industria textil a una crisis incomparable. “Lo que está pasando ahora no se vio ni en los 90”, asegura Rodolfo Bianchi, el dueño de una fábrica textil en Jáuregui, en el partido de Luján. “En los ’90 se destruyó la industria pero fue mucho más lento”, aclara el hombre cuya planta en los últimos meses solo produce cuatro días a la semana, de lunes a jueves.

“Fabricamos desde gabardina con lycra hasta tapicería para cortinas o colchas. Con el nuevo horario, la planta produce al 60% de su capacidad instalada, un promedio que el sector textil vino mostrando este año» explicó y agregó al diario Perfil: “De esa parte, se vende la mitad. El resto va todo a stock. Y hay 90 empresas en esta situación en Luján”.

La situación es tan crítica que en el último año fueron 650 los despidos en la zona sobre un total de 3.500 trabajadores directos y los empresarios, gracias a la anuencia del intendente, lograron declarar la «emergencia textil» en la zona. Además, negocian por estos días una rebaja de impuestos.

“El Gobierno nos habla de reconversión pero no entienden que no es fácil reconvertirse. El capital está puesto en maquinaria y tampoco sabemos hacer otras cosas. Nacimos textiles. ¿Reconvertirnos en qué? ¿Vamos a comprar todos máquinas para hacer obra pública?”, manifestó Bianchi.

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