¿Es negocio invertir en la segunda mitad de la presidencia de Macri?

Especialistas del Semanario Económico de la consultora Economía & Regiones (E&R) debatieron acerca de las perspectivas económicas de la segunda mitad del mandato de Cambiemos alertando sobre la preocupación del empresariado argentino en torno al creciente déficit fiscal y la necesidad de “achicar al Estado y su gasto público”.

Desde el gobierno desmienten la intención de avanzar con cambios de fondo en el régimen previsional y las proyecciones en el proyecto Presupuesto 2018 ya anticipan que se destinará el 59% del gasto primario a ANSES y PAMI, lo que implica un aumento de 12% respecto de 2016. Esta cuenta, sumada a la de pago de salarios estatales y sostenimiento de las estructuras universitarias (que también aumentó del 15 al 17%) insumen el 76% del gasto primario del Estado, un 14% más que el año pasado.

Por esto, los especialista de E&R consideraron: “El problema más importante está en la seguridad social, ya que el gasto de la ANSES es el mayor del Estado Nacional. En términos del PBI, el gasto del ANSES aumenta de 9,1% (2016) a 9,8% (2017) del PBI. Los gastos del ANSES crecen más que sus ingresos, lo cual hace que su resultado negativo tenga tendencia estructuralmente alcista, pasando de 2,6% (2016) a 3,1% (2017) del PBI”.

En este sentido, según consigna Ámbito Financiero, desde el Semanario Económico plantearon que “la principal pregunta que se hace el empresariado argentino es: ¿Será negocio invertir en la segunda mitad de la presidencia de Macri?”. Los especialistas de E&R añadieron: “Dado que Argentina enfrenta una estanflación de oferta por asfixia estatal, será negocio invertir si y sólo bajan los impuestos y el déficit fiscal”, por lo que plantearon como “condición previamente necesaria” encarar un debate profundo en torno al “achicamiento del Estado y su gasto público”.

En ese sentido, denunciaron que los recortes que vino realizando la administración Cambiemos en erogaciones estatales han sido muy limitados y vinculados sobre todo al sector privado: “Hasta ahora el Estado Nacional vino bajando los subsidios económicos, que perdieron peso relativo en el gasto primario del Presupuesto, bajando de 16% (2016) a 7% (2018). Sin embargo, el recorte de los subsidios económicos implica que el ajuste lo está haciendo el sector privado, que es el que ahorra, invierte y también consume”.  “Salvo en el sector de la energía, el recorte de los subsidios energéticos no provoca boom de inversión privada que gatille crecimiento y empleo”, insistieron los analistas.

Por esto remarcaron que para que pueda plantearse una perspectiva favorable a la inversión privada en la segunda mitad de la presidencia de Mauricio Macri debe avanzarse en la disminución del déficit fiscal y en la baja de impuestos: “¿Dónde ajustar? La respuesta es simple: adónde este el mayor gasto. Y el mayor gasto está por lejos en Seguridad Social; y luego en empleados públicos (más Universidades)”.

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