Finalizaron las Audiencias Públicas con un rechazo casi total al proyecto de IRSA para la Costanera Sur

La iniciativa conjunta del Gobierno de la Ciudad y la empresa constructora, que plantea un barrio con torres de lujo que abarca 24 hectáreas, había sido aprobada en una primera sesión y ahora deberá volver a votarse en la Legislatura. El impacto ambiental y el perjuicio para la Ciudad.

El impacto ambiental que el emplazamiento del proyecto de Costa Urbana, avalado por el Gobierno de la Ciudad y desarrollado por IRSA provocaría en el ecosistema de humedal costero es una de las principales razones del rechazo que sostuvieron 821 de los 835 participantes de las Audiencias Públicas, que finalizaron este lunes tras tres semanas de presentaciones.

Las «torres de lujo, que implicarían en un solo barrio lo que se construye en todo un año en la Ciudad, están proyectadas para los terrenos que ocupaban la frustrada Ciudad Deportiva de Boca Juniors, unas 71 hectáreas, que son imaginadas por los impulsores como una continuación de Puerto Madero al sur.

La audiencia tuvo en total 14 jornadas y comenzó el 15 de octubre último, y de acuerdo al relevamiento efectuado por la campaña «Costanera Verde Pública», que reúne a organizaciones ambientales y políticas como el Observatorio del Derecho a la Ciudad, la Cátedra de Ingeniería Comunitaria de la Universidad de Buenos Aires, La Defensoría de Laburantes y la CTA-Autónoma, solo 14 oradores se manifestaron a favor del proyecto de IRSA.

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Además del impacto ambiental, quedó bien claro que este proyecto contribuye a «profundizar la crisis habitacional» en la ciudad y la consigna «Humedales sí, torres, no» fue uno de los reclamos más extendidos, en rechazo a la especulación inmobiliaria y pidiendo políticas concretas para «vivienda populares y dignas».

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El nuevo barrio ocuparía 24 hectáreas de las 71 que tiene el predio, ubicado a orillas del Río de la Plata y lindero con la Reserva Ecológica Costanera Sur y se pretende construir torres de 45 pisos en un espacio actualmente destinado solo para uso deportivo.

Graciela Falivene, investigadora y docente de la Universidad de Concepción del Uruguay sostuvo que «los humedales, en su estado natural, cumplen funciones de vital importancia para el medio ambiente y la salud que son imposibles o costosas de reemplazar».

En tanto que María Eva Koutsovitis, coordinadora de la Cátedra de Ingeniería Comunitaria de la UBA, señaló que los humedales «permiten el ingreso de los vientos y las brisas desde la costa para mitigar el efecto de isla de calor urbana».

Muchos vecinos alertaron sobre que «Costa Urbana» encarecerá el valor de la vivienda en la ciudad, por su cercanía con Puerto Madero y por las características de barrio de lujo.

La empresa IRSA, dueña de los principales shoppings del país, describe que con el proyecto «Costa Urbana» se busca «completar el desarrollo urbano de Puerto Madero» a través de un «nuevo vecindario que pretende aumentar el nivel general del área».

Otro de los ejes de los planteos de rechazo tienen que ver con el propio convenio entre IRSA y el Gobierno de la Ciudad que le exige a la empresa, a cambio de la autorización para construir edificios de hasta 45 pisos, en un predio habilitado actualmente solo para equipamiento deportivo, destinar una parte del terreno como espacio público y el mantenimiento por 10 años.

Sobre este punto, Viviana Miglioli, integrante del Colectivo de Arquitectas en Defensa de las Tierras Públicas, expresó que «este acuerdo es desventajoso para la Ciudad de Buenos Aires, para la calidad de vida de sus habitantes, sus intereses materiales y ambientales; además de que viola toda la legislación posible y carece de legitimación por parte del pueblo».

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