El ministro de Justicia, Germán Garavano, se refirió al desempeño del juez Gustavo Villanueva, quien actúa en el caso del joven asesinado Rafael Nahuel, en Villa Mascardi y dejó en claro que la Casa Rosada no está molesta con él.
«Esa molestia hoy no es tal. Hay distintas posiciones que tienen que ver con el abordaje. Sí es clara la posición del Gobierno en cuanto a no volver a tolerar un ingreso y que personal civil termine palpando de armas a personal de las fuerzas de seguridad y que un juez no tenga autoridad sobre un lugar. Pero también entendemos que es un lugar difícil y que el juez tiene que evitar conflictos o consecuencias mayores», comentó el ministro.
En declaraciones periodísticas, el funcionario también afirmó: «Esperamos que el juez pueda realizar su trabajo de la mejor manera posible». Y, según consideró, el juez debe «poder esclarecer cuáles fueron las circunstancias en que todo esto sucedió», en referencia a la muerte de Nahuel, de un balazo.
El líder de la cartera judicial a su vez agregó que «no está confirmado» que el juez haya aceptado ciertas condiciones por parte de las personas en conflicto en Villa Mascardi.
«La información que circulaba es que algunas de estas personas se iban a entregar a partir de una mediación de la Iglesia. Esto no sucedió. Después hubo una discusión en torno de lo que es la inspección del lugar y la posibilidad del juez de realizar la inspección del lugar. Nosotros confiamos en que la pueda hacer para poder esclarecer todo esto», apuntó el ministro, quien añadió que debe tenerse en cuenta que «es un lugar muy hostil».
Además, evaluó: «Hay una información que circulaba en relación de que habrían ingresado de Chile alrededor de cuarenta personas. En esta época del año al ser verano esta es una frontera muy porosa».