Durante la calurosa jornada del lunes, las distribuidoras eléctricas de la Ciudad de Buenos Aires dejaron sin suministro energético a entre 10 y 35 mil personas en distintos barrios y momentos del día, con lo que el número total de afectados es mucho mayor. Pese al aumento tarifario del 2000% acumulado desde 2015 y las reiteradas promesas de inversión en infraestructura, los cortes siguen sucediéndose como antes.
Los cortes de varias horas que afectaron a distintos barrios de la Capital fueron rotando y, aunque aún no se conoce la cifra total de afectados, se sabe que el día anterior, domingo 27, hubo 174.603 usuarios con cortes. La semana pasada, cuando comenzó a aumentar el calor, luego de un inicio de enero atípico por sus temperaturas moderadas, se produjo un apagón masivo causado por un desperfecto en una subestación de Edenor, que además de dejar a cientos de miles de hogares sin luz llegó a afectar a dos líneas de subterráneo.
Alrededor de las 6 de la tarde del lunes, con 35 grados de temperatura real y 42 de sensación térmica, unos 35 mil usuarios no tenían electricidad (14 mil de Edenor y 21 mil de Edesur). Las zonas más afectadas en el norte fueron Marcos Paz, Martínez (San Isidro), José León Suárez, Villa Ballester (San Martín) y Garín (Escobar), mientras que en la concesión de Edesur, el más afectado fue el barrio de Balvanera, Almagro, seguido por Rafael Calzada, Ministro Rivadavia (Almirante Brown), Máximo Paz (Cañuelas), Berazategui y Parque Avellaneda.
Según Pedro Bussetti, titular de la entidad de consumidores Deuco, “la calidad del servicio no ha mejorado, persisten los cortes de suministro por largos períodos, no hay respuesta a los reclamos y se han extendido las quejas por facturación incorrecta o estimación de consumos. En cambio, lo que ha mejorado es la rentabilidad de las empresas”.
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Los datos oficiales confirman que entre marzo y agosto de 2017 sufrieron cortes aproximadamente 1,2 millón de usuarios (por lo que las empresas debieron ofrecer resarcimientos en las boletas de 290 pesos por usuario en promedio). Desde esa fecha hasta febrero de 2018, la cifra aumentó a 1,5 millón (resarcimiento promedio de 390 pesos). Entre marzo y octubre del año pasado fueron afectados 1,4 millón de usuarios, 200 mil más que en el mismo período del año anterior (resarcimiento de 317 pesos). Al respecto, considera Bussetti: “Las bonificaciones son insignificantes en comparación con los cuadros tarifarios vigentes y con los perjuicios que ocasionan a los usuarios los cortes de energía y las deficiencias del servicio”.
Por su parte, Claudio Boada, de la Unión de Usuarios y Consumidores, afirmó que los problemas no provienen ni de la generación ni del transporte sino de la distribución y explicó: “Esto es falta de inversión, todo el sistema está atado con alfileres y cuando hay altas temperaturas se producen los cortes por elevado consumo. El punto es la calidad del servicio, porque el servicio público de distribución casi no presenta inversiones obligatorias sino resultados obligatorios. El servicio tiene que ser correcto, de otra forma las empresas podrían decir que cumplieron con las inversiones y que se desligan de los resultados. Hay zonas del conurbano que no centran la atención de los medios en donde son usuales los cortes de luz durante días y los resarcimientos no son significativos”.
A partir del próximo mes comenzarán a aplicarse nuevos aumentos tarifarios que redondearán un 50% a mediados de año.