El Concejo Deliberante de La Plata debatirá este miércoles el Código de Convivencia y hay gran resistencia de sectores ligados a la economía popular, la venta ambulante y la cultura callejera, además de numerosas organizaciones, que han calificado de «apartheid” la iniciativa del intendente del PRO.
Diferentes organizaciones convocaron a una manifestación a la Municipalidad para expresarse contra la normativa, mientras los ediles de Juntos por el Cambio buscarán aprobar la normativa, que aseguraron desde la oposición “quieren imponer un Código que prohíbe a las mayorías el uso del espacio público”.
En las inmediaciones de la Municipalidad se desarrollará la protesta, que nucleará desde organizaciones sociales y sindicales como partidos de izquierda, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y la CTA-Autónoma, hasta trabajadores y artistas callejeros.
La Plata: trabajadores y organizaciones sociales marchan contra el «Código de convivencia» de Garro
La oposición del bloque de concejales del Frente de Todos no acompañará con su voto la iniciativa que busca prohibir las movilizaciones con cortes de calle, pretendiendo trasladar a las veredas ese tipo de acciones, debiendo pedir previo permiso a la comuna antes de llevarla adelante.
En este línea, critican que “sanciona al que obstruya la circulación peatonal, es decir que todo el que quiera protestar va a ser sancionado” y “criminaliza a las organizaciones”.
Un amplio espacio de organizaciones sindicales, sociales, de derechos humanos, estudiantiles y políticas, se oponen al “proyecto político de Garro-Macri en la ciudad”. Sostienen que “el proyecto de Código de Convivencia niega la responsabilidad del Intendente acerca de los problemas que aquejan a los platenses. Busca tapar los problemas y no resolverlos. En un contexto de aguda crisis económica y social, utilizan el derecho a la libre circulación para criminalizar la protesta y las expresiones de disconformidad de los vecinos».
Bajo la consigna de “El espacio público es de Todos”, la movilización llegará hasta Plaza Moreno para cuestionar el “viejo anhelo” de Julio Garro de “reprimir, criminalizar, judicializar y lucrar con sanciones a la protesta social, el trabajo ambulante, a las personas en situación de prostitución, a la cultura y las expresiones de la juventud, para favorecer negocios privados”.