En la mañana del miércoles, la autopartista Hutchinson les comunicó a sus clientes el cierre de su planta de Martínez debido a las negativas condiciones económicas, lo que significa que 350 empleados perderán su empleo.
La firma, que tiene más de 120 plantas en el mundo y es proveedor de muchas automotrices, culpó por la decisión a “la falta de competitividad de la plaza local y el alto costo de mantener la empresa en funcionamiento”.
Con respecto a los trabajadores, la compañía se comprometió a entregar una gratificación extraordinaria por egreso equivalente a una indemnización sustitutiva de preaviso e indemnización por antigüedad en caso hipotético de despido sin causa más un recargo del 150% sobre la antigüedad, de entre $ 500.000 hasta $ 4.000.000.
Además pretende que “hasta el efectivo cierre del establecimiento de la empresa, la representación sindical se compromete a mantener la paz social en el mismo, evitando realizar cualquier tipo de medida de acción directa que atente contra su normal funcionamiento”.
Cabe destacar que, según un informe reciente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), mientras que en el primer trimestre del año la producción nacional de vehículos disminuyó 7,4%, las compras de autopartes al exterior se incrementaron 3% en términos interanuales. Es decir, la importación de piezas creció considerablemente y la Ley de Autopartes con la que el gobierno intenta aumentar la integración en los modelos de autos de producción local todavía no muestra un impacto positivo.