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La CGT reunirá este jueves a su máximo órgano de conducción para delimitar los alcances de la marcha del 17 de agosto para protestar contra el proceso inflacionario pero, sobre todo, lo hará para debatir una coyuntura dramática en todas sus aristas: por un lado, el agravamiento de las condiciones sociales y económicas tras la renuncia de Martín Guzmán; por otro, la posibilidad de un fallo judicial inminente de condena contra Cristina de Kirchner y su impacto en el escenario político, algo que dan por hecho en la cima de la central.
La deliberación del Consejo Directivo de la organización contará con la participación plenaria de los sectores internos, incluso el que encabezan Hugo y Pablo Moyano, cuya adhesión a la movilización estaba en duda hasta la semana pasada.
En líneas generales se la presentará como una acción en apoyo al Gobierno en general y a Alberto Fernández en particular en medio de la corrida financiera. Y buscará reivindicar el diálogo social para la superación de la crisis política y las paritarias como salvaguarda contra la inflación, en oposición al salario básico universal que demandan los piqueteros oficialistas.
https://informepolitico.com.ar/es-por-abajo-con-las-diferencias-de-lado-los-movimientos-sociales-se-le-plantan-al-gobierno/
Los gremialistas avanzarán, asimismo, en la elaboración de un documento de consenso para dar a conocer junto con la marcha. Su diseño recayó en el espacio de los “independientes” de buena sintonía con todos los gobiernos, cuyos máximos referentes se reunieron días atrás con la vicepresidenta por más de una hora en su oficina del Senado. Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA), Andrés Rodríguez (estatales, UPCN) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) preparan un texto con llamados al “diálogo social” y a un acuerdo político entre oficialismo y oposición.
Entre la CGT y la CTA kirchnerista seguirán, no obstante, las diferencias respecto de la política de ingresos: mientras la central mayoritaria objeta y bloquea un eventual salario básico universal, la de Yasky propicia el remedio como una alternativa a la pérdida de poder adquisitivo por la inflación acumulada.
Hasta ahora la marcha del 17 partirá del Obelisco, circulará por Avenida de Mayo y terminará en la Plaza Congreso sin afincarse en la Casa Rosada ni en el Parlamento, dos locaciones que podrían haber sido interpretadas como objeto de críticas por parte de los manifestantes.