La crisis se acelera y Juntos por el Cambio busca cerrar filas. Mientras el Gobierno intenta contener la escalada del dólar, en el seno de la coalición opositora crecen la preocupación y la incertidumbre por las perspectivas económica. “Estoy viendo una bola de nieve, por la falta de poder político y la ausencia total de un plan. El panorama es negro y tenemos que ser cuidadosos”, admite uno de los máximos referentes del conglomerado opositor.
Pese a que un sector del kirchnerismo impulsa dentro del Gobierno la idea de convocar a la oposición para discutir un acuerdo que permita calmar la disparada del dólar y frenar los saltos de la inflación, los líderes de Juntos por el Cambio toman una distancia prudencial de la Casa Rosada.
En el conglomerado opositor, reconocen duros y moderados, no hay margen para sacar los pies del plato, sobre todo, después de las tensiones que generó en la fuerza la negociación con el Ejecutivo por el acuerdo con el FMI o por las vacantes en el Consejo de la Magistratura.
«Nadie nos convocó ni contactó para ningún diálogo ni consenso de nada. Nadie nos contactó», enfatizó Larreta en el marco de la presentación del Plan de Seguridad de la Ciudad, y agregó: «Pero la primera reflexión que tendría es que primero se pongan de acuerdo ellos, este nivel de contradicciones, peleas, discusiones e idas y vueltas de Gobierno solo abonan a una mayor angustia e incertidumbre de la gente. Nos muestran que no tienen un rumbo ni un plan».
En la misma línea, definió que en la actualidad la sociedad vive angustia e incertidumbre permanente, y denunció que la gestión del Frente de Todos no propone «un plan ni un rumbo claro». Además, cuestionó con crudeza a los sectores vinculados a la vicepresidenta, Cristina Kirchner, por criticar a la Corte Suprema.
El kirchnerismo impulsa un acuerdo con la oposición ante la aceleración de la crisis
Ante las declaraciones del dirigente del MTE, Juan Grabois, sobre la posibilidad de saqueos en el país, Larreta lo calificó como «una declaración de gran irresponsabilidad». «Es una gran irresponsabilidad ese tipo de declaraciones. Es un momento en el que los dirigentes debemos ayudar a bajar la angustia, y no ayudan nada. Es otra muestra de las contradicciones del equipo de Gobierno que confirman que no tienen un plan, un rumbo, y se contradicen. Esto no ayuda a nada. Debiéramos transmitir certidumbre y un rumbo», concluyó.
En el mismo sentido se expresó el secretario de Gobierno porteño, Fernando Straface, quien consideró que una eventual convocatoria «sería contradictoria con las declaraciones de Cristina Kirchner acusando a la Ciudad de no producir, las de (el gobernador bonaerense) Axel Kicillof o la actitud del Gobierno nacional de no recibir a los presos de la Ciudad».
“Frente a la improvisación e irresponsabilidad del gobierno nacional, en Juntos por el Cambio Rodríguez Larreta está totalmente abocado a la construcción de un plan y una gran coalición de gobierno que pueda encarar las transformaciones que la Argentina necesita», manifestó el funcionario de la Ciudad.