En la localidad de Centeno, Santa Fe, es uno de los lugares donde la empresa SanCor tiene mayores problemas y ha cerrado su planta por supuesto con los consecuentes despidos. La situación es alarmante en este pueblo santafesino de 3.200 habitantes que tiene a la empresa láctea como centro de su subsistencia.
Oficialmente se comunicó que la escasez de leche los llevó a privilegiar la elaboración de productos con mayor salida comercial. Por eso en Centeno, donde se produce queso muzzarella, se paralizó todo y las consecuencias fueron las previstas. Por ahora el cierre es por 30 días pero se teme que puede ser el principio del fin.
El intendente Juan Gifi, fue quien habló con los medios y señaló que el cierre definitivo significaría “un golpe de muerte” para Centeno. Quizás por eso evitan utilizar esa palabra aunque todos la temen.
Además de ser parte de su historia y orgullo local el derrame de la crisis en SanCor es inmediata, de hecho ya hay cierre de locales por falta de ventas y muchos comercios vacíos. También influye en la recaudación dijo el intendente local: “La comuna, que recaudaba un 60% de los impuestos, bajó a 48% y eso es una cadena a la que está atado el pago de los empleados comunales”.
Por eso no sorprende que toda la comunidad esté movilizada y hay apoyo colectivo para los operarios.