El fervor en Olavarría por el recital histórico del Indio Solari era de “todos” aunque ahora no sea de nadie. De hecho el pasado 3 de febrero, el intendente de esa ciudad Ezequiel Galli, posteaba en twitter una foto que hoy, con el saldo de 2 fallecidos, más de 20 heridos y gente que todavía deambula sin poder llegar a su domicilio, quisiera desaparecer.
Esto habla a las claras de la organización en conjunto de todo el recital y las responsabilidades políticas que surgen ahora cuando todos buscan responsables, también y en primer lugar, la justicia.
Ayer el intendente trató de explicar y reconoció que “lo que sucedió fue un desmadre total”en el recital del Indio Solari, ya que el predio estaba preparado para unas 170 mil personas, pero la cifra que ingresó fue de más de 350 mil.
“Lamento que lo que debía ser una fiesta terminó de esta manera. Lo lamento con el alma”, dijo el jefe comunal tras aclarar que como intendente no tiene responsabilidad legal con los fallecidos, pero “me siento responsable de la situación” y por ello “estoy acá para dar la cara como siempre lo hice”, declaró con gesto de consternación el intendente.
Más allá de que él se desligue ante la justicia figura como “fiador” del predio en el expediente, situación inconsulta al Concejo Deliberante cuando puede traer serias consecuencias económicas al municipio, más allá del Juicio político que es otro de las posibilidades que ya se baraja por parte de la oposición en la ciudad ricotera.