La Matanza y las claves del triunfo de Cambiemos

Donde perdió, ganó. Algo así como sacar un buen resultado de visitante, donde los goles valen doble, fue lo que le permitió a Cambiemos imponerse en la provincia de Buenos aires.

La Matanza, eterno bastión del peronismo, fue, pese al triunfo de Cristina Kirchner, el distrito donde Cambiemos más votos sacó, en el marco de un fuerte recorte de diferencias en las últimas elecciones. Allí, la boleta que llevaba a Esteban Bullrich como primer candidato a senador logró 232.397 votos, 40 mil más que en las PASO.

El crecimiento del oficialismo en La Matanza, anticipado por Informe Político, tuvo además entre sus claves un fuerte operativo para cuidar los votos. 3.522 fiscales entre los de mesa y los generales, cubrieron todas las escuelas de distrito, bajo la coordinación del equipo del ministro de Educación de la Nación y referente del macrismo allí, Alejandro Finocchiaro.

Para el último domingo, se establecieron 9 bases operativas, centralizándose en San Justo, para organizar la operatividad y la recepción de actas. Con el apoyo del G25, el oficialismo nacional movilizó también más de 50 abogados propios al distrito, para proveer soporte ante eventuales conflictos.

El operativo, a cargo del diputado nacional electo y mano derecha de Finocchiaro, Hernán Berisso, no sólo buscó  cuidar los votos en el distrito más grande de la Provincia, sino que lo hizo en un territorio que si bien es gobernado por el peronismo que conducen Verónica Magario y Fernando Espinoza, empieza a teñirse cada vez más de amarillo. De la mano de un fuerte aumento de los votantes del primer cordón matancero (el más cercano a Capital), Cambiemos ganó en esa franja, destacándose un enorme crecimiento en San Justo.

Allí, las obras, la llegada con los programas nacionales y provinciales; a lo que se suma la merma de votos de Sergio Massa, le dieron un impulso vital a la ola amarilla. Incluso, en el Segundo y Tercer Cordón, se pasó de un 10% de votos promedio de 2015 a un 20% en la última elección.

A su vez, en términos globales, el macrismo pasó de un 19,76% a 51,50% del FPV en las PASO de 2015; a 23,12% versus el 48,19%  en las presidenciales de ese mismo año; para luego obtener un  24,5% contra 46,73% en agosto, y finalmente 30,11% a 50,01% el último domingo, rubricando un crecimiento de más de 20 puntos en apenas 4 votaciones.

Otros distritos claves:

Mar del Plata, La Plata y Lomas de Zamora, otros de los distritos más poblados, le dieron, en el caso de “La Feliz” 194 mil a Cambiemos en un aplastante triunfo por 22 puntos de diferencia.  En la capital provincial, los problemas de gestión de Julio Garro no impidieron que 200.415 platenses voten a Cambiemos, mientras que en el territorio gobernado por Martín Insaurralde cosechó 133 mil sufragios. En Quilmes, donde Martiniano Molina tiene  otra de las gestiones más flojas del oficialismo, y donde Cristina volvió a imponerse, obtuvieron 138.439 votos; mientras que en Lanús, Néstor Grindetti, consiguió cerca de 120 mil.

Luego, los votos más previsibles: 126.984 en San Isidro, y 108.887 en Vicente Lopez, claves para revertir la derrota en la Primera Sección electoral que el oficialismo tuvo en las PASO. Allí también se anotan los 100 mil logrados en San Martín, donde Gabriel Katopodis, víctima de su alianza con Florencio Randazzo, no pudo hacer pie en la elección.

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