Las reservas internacionales de la Argentina cerraron el año pasado con u$s38.761 millones, lo que implica un incremento interanual de 51,62%, respecto a los u$s25.563 millones heredados del kirchnerismo.
El pico de reserva fue alcanzando en octubre cuando llegaron a u$s40.885 millones, pero bajaron rápidamente por los u$s 2.500 millones que el Banco Central le debía al Banco de Pagos Internacionales (BIS).