María Eugenia Vidal vetó la influencia de la oposición sobre el destino de obras del Fondo de Infraestructura. Este Fondo era monitoreado por una Comisión Bicameral, integrada por presidentes de los cuatro principales bloques de Diputados y Senadores, con mayoría de integrantes de la oposición.
Por medio del inciso 1° del Artículo 45 de la ley de Presupuesto 2017, la Comisión Bicameral de seguimiento del Fondo de Infraestructura, que tiene un presupuesto de 8500 millones de pesos, tiene la posibilidad de opinar sobre las prioridades de obras previstas para las comunas, e incluso la habilitaba a “recomendar” la realización de determinados trabajos.
Sin embargo, la gobernadora, a través del decreto 2102 publicado en la última edición del Boletín Oficial de 2016, decidió que esa facultad de la Comisión pase a mejor vida. La disposición establece que “le corresponde a las áreas técnicas” del Ministerio de Infraestructura “todo lo inherente a las obras públicas de vivienda, hidráulicas, viales, de transporte, sobre la costa y proyectos para apertura y conservación de las vías navegables y, finalmente, su mantenimiento”, atribuciones que de acuerdo a la interpretación oficial habían sido atribuidas a la bicameral. El Ejecutivo señaló además que “la objeción planteada no altera la aplicabilidad, ni va en detrimento de la unidad de la Ley”.
Ante ello, el Presidente del bloque de senadores bonaerenses del Frente Renovador (FR), Jorge D’Onofrio, acusó a Vidal: «»La Gobernadora se llena la boca hablando de institucionalidad pero no dudó en engañar para salirse con la suya» y recordó que durante el debate habían «alcanzado un acuerdo» que incumplió.