En medio de acusaciones al gobierno al que endilgan la profundización de la desigualdad, el aumento de la pobreza y el deterioro social, los movimientos sociales mantienen abierto el canal de diálogo con el ejecutivo y reconocen que, “a diferencia de otros proyectos que fueron sólo cortinas de humo, el proyecto de urbanización de villas está avanzando”.
Al respecto, Daniel Menendez, titular de Barrios de Pie señaló que “la ley plantea la posibilidad de expropiar terrenos fiscales o privados deshabitados que podrán relotearse y dar titularidad a los vecinos. Ya se realizó un relevamiento territorial y este censo es lo que permitió comprobar que es posible dar este paso” aseguró Menendez.
Frente a las dudas que genera este proyecto tan ambicioso y el fantasma de la utilización para grandes negocios inmobiliarios, Menendez confirmó que “hay algunos barrios que son muy codiciados comercialmente y seguramente no podremos evitar el escenario de conflicto para avanzar en las conquistas para la gente”.
En cuanto a esos avances manifestó que “la ley es un piso que habilita un derecho aunque luego habrá que trabajar muy fuerte para que se dé cumplimiento a ese derecho. Nuestro planteo es que esa titularidad derive en una mejora concreta de las condiciones de vida de estos barrios”.
La medida involucra a cientos de familias, unas 3,5 millones de personas que viven en más de 4.200 asentamientos precarios a lo largo y ancho de todo el país. “No será fácil. Que esto no se quede en un papel y se ejerza verdadera ciudadanía en este país va a depender de los movimientos sociales, de los vecinos, del reclamo” concluyó el titular de Barrios de Pie.