Massa: diálogo con Randazzo, estampida peronista y giras por el interior

El líder del Frente Renovador, Sergio Massa decidió replantear la estrategia de campaña. Asfixiado por el achicamiento de la avenida del medio, el tigrense corre varios riesgos de cara a las elecciones: ver reducida considerablemente la cantidad de legisladores que tiene, luego de la excelente votación realizada en 2013, y que además, se vean truncadas sus aspiraciones para las presidenciales de 2019.

Decidido a ser candidato, Massa emprendió una campaña para recorrer ciudades del interior  bonaerense, como lo hizo ayer en Junin, donde realizó entrevistas con medios de esas localidades, buscando evitar los dominados por el oficialismo, o aquellos que critican sistemáticamente al macrismo. Allí, Massa pidió “no seguir discutiendo con el pasado” y sostuvo además que “las elecciones no son una prioridad para los argentinos”.

“Argentina no puede seguir discutiendo con el pasado. Los argentinos necesitan que los dirigentes terminemos con las discusiones inútiles y trabajemos para mejorarles la vida. Que dejemos de opinar sobre lo que dicen los demás y que nos pongamos a trabajar para solucionar sus problemas de una vez por todas”, afirmó.

Mientras tanto, avanza con su alianza con Margarita Stolbizer, quien ayer no lo acompañó. Ese acercamiento le valió el recelo de varios peronistas, y algunos desplantes. Alberto Fernández se alejó más aun y lanzó su armado porteño, Felipe Sola abandonó su candidatura en la Ciudad y confirmó que será candidato en la provincia y Héctor Daer, afirmó que el Frente Renovador “perdió el rumbo”, entre algunos de los desplantes sufridos. En paralelo, Massa aceitó su vínculo con Randazzo, aunque sigue firme en su negativa de acercarse al kirchnerismo, lo que volaría por los aires su alianza con Stolbizer.

A su vez, desde el entorno de Massa aseguran que el diputado “bajo el perfil porque el enojo de la gente con el kirchnerismo perdura, y el desencanto con el macrismo crece; y ambas cosas llevan a al aumento de la antipolítica”. Ya no se lo verá opinando de todo, exponiéndose a decir cosas erróneas, como le ha pasado en varios oportunidades, incluso hablando de derecho, pese a ser abogado recibido en la Universidad de Belgrano.

Mientras las encuestas no lo acompañan, el ex jefe de gabinete de Cristina Kirchner guarda esperanzas en que al tratarse de una elección de medio término, en la que no hay necesariamente un único ganador, su discurso equidistante no sea devorado por la grieta.

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