Previamente, el exjefe de gabinete de ministros, Aníbal Fernández, respaldó de manera tajante al excoordinador del programa Fútbol para Todos, Pablo Paladino, a quien el empresario Alejandro Burzaco, hermano de Eugenio Burzaco, Secretario de Seguridad de la Nación; acusó de haberle pagado coimas para conseguir los derechos de televisación.
«Paladino es un hombre de mi confianza, absolutamente, sigo creyendo en Pablo y si ésto abre una causa deberá dar las explicaciones que corresponde», aseguró Fernández, quien agregó: «Quisiera que se me explique para qué pagar coimas si es vender Coca Cola. Son los únicos que tienen esos derechos, si la TV Pública lo quiere pasar tiene que pagar los derechos; entonces por qué tiene que pagar coimas».
«El programa Fútbol Para Todos solo tenía presupuesto para comprarle los derechos que le compró a la AFA, del fútbol y publicidad», remarcó Anibal, quien aseguró que esto no le “quita el sueño» porque fueron «fueron auditados todos los expedientes y no hay nada que a uno lo tenga que preocupar».
Por su parte, Paladino negó el cobro de coimas que deslizó Alejandro Burzaco, y lamentó el suicidio de su excoaborador Jorge Delhón: «Era un amigo de la familia, estoy viviendo una pesadilla enorme. Habré sido la última persona con la que habló. Lo llamé para explicarle que venga a mi casa, le dije que esto era una pelea de poderes, que no tenía ninguna responsabilidad en ninguna estructura administrativa ni económica».
“Quiero hablar para dejar en claro su honorabilidad y honestidad, que nada tenía que ver. Lo sentí avasallado, era un abogado, que iba a trabajar al micros centro todos los días, se tomaba el tren, no era una personas que estaba en Bahamas disfrutando de la coima de Burzaco», remarcó.
«Tiene cuatro hijos y vivió toda su vida en Remedios de Escalda, trabajó y se deslomó por sus familia, absolutamente normal, pero con códigos muy fuertes y se vio en una acusación semejante de un delincuente, que reconoce su participación en hechos delictivos, y no pudo superar la situación», aseguró Paladino sobre Delhón.
«Me preguntó qué pasó, por qué este señor dijo tal barbaridad, y le dije que venga a casa, que le iba a explicar que (Burzaco) debía tener un acuerdo para ensuciar en estos momentos», argumentó Paladino, quien consideró que en la Argentina «cuando se toman decisiones contra determinados derechos se necesita un shock que tenga que ver con alguna detención o denuncia, y este hombre ha respondido para mejorar su acusación con, una acusación semejante».