La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, volvió a justificar el polémico protocolo que le permite a un policía utilizar su arma sin necesidad de realizar una orden de alto, por ejemplo.
Para la funcionaria, “es una norma legal, constitucional y protectiva de la ciudadanía” y ratificó que «está vigente» el reglamento que habilita a las fuerzas de seguridad a disparar contra sospechosos de delitos, estén o no armados ni se haya comprobado judicialmente si cometieron un ilícito.
En esa línea se refirió además a la llamada «Doctrina Chocobar» e indicó que “los delincuentes no tienen ningún reparo en usar su arma de guerra” para “matar y asesinar”. “Es un protocolo que defiende la vida de las personas, de los policías y la ciudadanía. Y muchas veces, para eso es necesario el uso de armas de fuego”, sentenció, al tiempo que afirmó: «Si la policía tiene un arma, y cuando hay una situación de peligro no la puede usar, la verdad es que es el peor de los mundos, porque no se protege él ni a la ciudadanía».
En cuanto a las prisiones preventivas, la funcionaria nacional comentó: «Es una institución que tiene muchísimos años y, en general, la gente la valora; lo que hace es proteger a la sociedad de personas que pueden escaparse o estar prófugas. Hemos visto casos de grandes narcotraficantes que se van, se escapan. Permanentemente traemos personas prófugas a la Argentina; hemos rescatado 7800 prófugos que hoy están detenidos. Esta es la finalidad de la prisión preventiva, después la evaluación caso por caso es una determinación del juez».
Vale recordar que la medida de la cartera de Seguridad tuvo críticas por parte de todo el arco opositor y hasta del Papa Francisco, quien aseveró que «puede ser un crimen de Estado». De todas maneras, la ministra indicó que el mensaje del Bergoglio no era para ella ni para Argentina: «No creo que hablara del protocolo de la Argentina; hablaba en un foro donde se discutía sobre la pena de muerte. No me di por aludida, ni yo ni mi Gobierno. Ni creo que se haya enterado que en la Argentina se discutía un reglamento. Me cuesta creer que esté enterado».