El candidato a gobernador de Juntos por el Cambio, Néstor Grindetti, intenta salir del callejón en el que lo encierran el oficialismo y La Libertad Avanza. Las encuestas de PBA vuelven a colocar a Kicillof como el favorito y le dan el segundo puesto a Carolina Píparo, que escala arrastrada por los votos de Milei.
La campaña de la provincia de Buenos Aires se desenvuelven al compás de las nacionales. Al desarrollarse en el mismo día y que todos los candidatos integren una misma boleta, el movimiento tectónico al interior de los partidos se da mirando de reojo las estrategias nacionales, pero con una particularidad: en provincia no hay balotaje y se gana por un voto. De esta manera, los candidatos apuestan al todo por el todo a un mes de la definición.
Mientras que Kicillof acelera su campaña en el conurbano y reposa sobre la certeza de que Sergio Massa será el candidato más votado en PBA, las dos fuerzas opositoras se mueven para arrebatarle la gobernación al ex ministro de economía. Quien corre de atrás es justamente Grindetti, quien se vio favorecido por la candidatura nacional de Bullrich en la interna pero ahora se ve perjudicado por el ascenso de la Libertad Avanza en todos los distritos. Arrastrada por un Javier Milei que puede llegar a ganar en primera vuelta, Carolina Píparo ya figura en el segundo lugar de las encuestas y se guarda la expectativa para el sprint final. A un mes de las elecciones, el escenario aún se encuentra abierto.
Con este panorama, Grindetti – y también Bullrich – intenta acomodarse tras el triunfo en la interna. Aún resuena el polémico recuento con Diego Santilli, que retrasó 19 días el inicio de la campaña, y su poca intervención a partir de allí. Lo mismo, en este caso, ocurre en el plano nacional. Por acción u omisión, Larreta se encuentra refugiado en su gestión porteña y ni se asoma a la campaña presidencial de la vencedora de la interna.
Para retomar la campaña, Grindetti aún busca cicatrizar las heridas de la interna y no encuentra respuestas en el sector de la UCR que jugó para Larreta, liderado por Gustavo Posse y Walter Carusso, con los satélites de Martín Lousteau en CABA y Gerardo Morales a nivel nacional. En el sector derrotado del PRO encuentran una actitud parecida, a pesar de la promesa de Grindetti de «ser generoso» con los cargos si se impone en la elección provincial. Al verla como perdida, desde el sector fiel a Santilli y Larreta tampoco se ven estimulados con el ofrecimiento.
La poca participación de Santilli llama la atención en propios y extraños. El actual diputado posee mayor nivel de conocimiento que el intendente de Lanús y viene de ganar las elecciones legislativas en 2021. Arrastrado por el pésimo desempeño de Larreta, y con poco optimismo por el resultado bonaerense, el «Colo» ni siquiera apareció en la megapresentación que hizo Grindetti de sus equipos de trabajo por un «viaje personal» en el exterior.
En este tramo de la campaña, la narrativa que prevalece en Juntos por el Cambio es la de subrayar que la coalición conforma una «verdadera oposición», con caudal político, experiencia en la implementación de políticas públicas y equipos de trabajo con el peso necesario para llevar a cabo las transformaciones necesarias. Si bien en algunas elecciones provinciales ese mensaje dio resultado, la nula experiencia de Milei en el plano político es vista como una fortaleza y no una debilidad, sobre todo para la administración de cuestiones nacionales, de las cuales Píparo se ve arrastrada.
Del análisis que hacen de las PASO, en el comando de campaña de Grindetti dicen saber dónde podrían ir a pescar votos. Y que no apuntarán especialmente a sectores juveniles ni de clase media baja que parecen decididos a inclinarse por Milei y Píparo. En JxC creen que en la Provincia La Libertad Avanza le sacará más votos a Kicillof que a Grindetti y se resevan como esperanza sacar una pequeña ventaja en la paridad de los dos principales favoritos.
Aunque también irán a buscar los votos de los ausentes, el perfil de este tipo de ciudadanos también está más seducido por votar por una figura outsider. Con este panorama, desde la coalición estarán atentos a los -pocos- del cordobés Juan Schiaretti, quien obtuvo casi cien mil en agosto, y que no lleva candidato a gobernador propio.
Lo que dejó Ganancias: Massa en el centro de la escena, sindicalismo ordenado y un JxC a contramano
Este martes, Grindetti estuvo de campaña en Castelar y en Ituzaingó con Bullrich, un una postal que se repetirá. Y el miércoles encabezó un encuentro junto a los principales dirigentes del espacio, en el que presentó sus equipos técnicos de cara a las elecciones provinciales del 22 de octubre.
Con la ausencia de Santilli, la presentación se realizó en La Plata con la apertura del intendente anfitrión, Julio Garro. Grindetti y su candidato a vicegobernador, Miguel Fernández, analizaron las principales propuestas de la campaña. Antes, Grindetti se había mostrado en Lanús con Carlos Melconian, el gurú económico de Bullrich que se está poniendo la campaña al hombro, bajo la promesa de que se convertirá en el ministro de Economía de la nación si triunfa Juntos por el Cambio. A primera vista, no sucederá, como le ocurrió cuando se perfilaba para ser el ministro de Menem si triunfaba en las elecciones de 2003.