Pese al congelamiento de Aranguren, este viernes vuelven a aumentar los combustibles

Pese al acuerdo logrado a principios de mes con las petroleras para congelar por 60 días el precio de los combustibles, volverían a aumentar este viernes gracias a una resolución de la AFIP que aumenta en un 6,7% la tasa al despacho de naftas y gasoil, lo que se estima que impactará en un incremento de 1,3% en el precio en surtidores.

El Impuesto a los Combustibles asciende a $6,72 para las naftas y $4,14  para el gasoil. De acuerdo a la reciente reforma impositiva, el Impuesto a los Combustibles (ex ITC) debe actualizarse trimestralmente en función de la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Indec. Por recomendación del Ministerio de Hacienda encabezado por Nicolás Dujovne, la AFIP actualizará mañana el impuesto en un 6,7%. El impacto en el precio al consumidor será de 40 centavos por litro de nafta, llevando a la súper por encima de los 28 pesos y agregando nuevas presiones a una dinámica inflacionaria que en mayo se ha disparado gracias a la corrida cambiaria.

El acuerdo firmado por el ministro de Energía Juan José Aranguren a principios de mayo con las petroleras establecía un congelamiento de precios por 60 días, aunque reconocía un atraso de precios de por lo menos el 12% al momento del acuerdo. Después del 1 de julio, las petroleras recuperarán ese retraso e irán aplicando ajustes mensuales hasta fin de año que, según algunos analistas, puede llevar el precio de la nafta a 50 pesos a fines de 2018.

La contradicción entre el congelamiento propuesto por Energía, tendiente a minimizar el impacto inflacionario, y la resolución de la AFIP se explica por las tensiones derivadas de las crecientes necesidades fiscales del Gobierno para cumplir con los compromisos con el FMI e intentar bajar el déficit fiscal: con esta suba del Impuesto a los Combustibles el Tesoro recaudará en junio unos 600 millones de pesos adicionales.

La reforma de la ley 27.430 sobre el Impuesto a los Combustibles se aprobó en diciembre pero por cuestiones administrativas se implementó recién en marzo, por lo que el del 1 de junio sería el primer reajuste impositivo derivado de ella. Durante los primeros meses del año, las petroleras aumentaron sus precios pero el componente tributario se mantuvo invariable. Desde el Ministerio de Energía y las petroleras se esperaba que la AFIP postergara la actualización impositiva e incluso se llegó a hablar de un posible veto de Aranguren, mientras que desde la AFIP explicaron que el organismo no tiene potestad para decidir sobre la aplicación o no de un gravamen. Desde el Ministerio de Hacienda, por su parte, confirmaron que la actualización tributaria se aplicará, justificando la decisión en que su impacto sobre los precios es marginal, sumando poco más del 1% al precio que pagará el usuario en los surtidores.

Mientras que el Barril de petróleo Brent sigue aumentando y el dólar escalando en las pizarras nacionales, pocos días atrás Aranguren también había autorizado un aumento sobre los precios aún regulados del componente de 12% de biodiesel que es obligatorio para las naftas, por lo que los precios del combustible siguen acumulando presiones alcistas que se dispararán en la segunda mitad del año, trasladándose inevitablemente a los precios para terminar de sepultar las promesas oficiales de disminución de la inflación.

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